Extracciones: La palabra rabia [Pedro Montealegre]

La reedición de La palabra rabia (2005), el primero de los libros que Pedro Montealegre publicara en su periplo por España (país donde vivió más de diez años) y el único que obtuvo un reconocimiento en vida (Premio de Poesía César Simón), permite que los lectores redescubran no solo un texto clave dentro de su producción poética, que determinará el «tono» de sus siguientes publicaciones caracterizadas por la fragmentación y el antiautoritarismo textual, sino que también dentro del contexto de la poesía contemporánea escrita en lengua castellana.


Qué es la rajadura, el tajo abierto de la palabra —o un hoyo en la calle— incluso una herida
…………en el fémur de la ciudad, de un hombre que es ciudad, roturas como género
…………partido por una uña —letal, carnicera— por un colmillo dolor y llamado decir y mirar y dolor
…………de ojo dividido con cuchilla de afeitar, dolor de quien escupe la vereda y produce
…………un alacrán amarillo. Este poema es veneno: un ángel preso en el barrote, el esternón,
…………un escarabajo —míralo: hay gemas y oro en el cobalto de sus élitros. Es un adolescente
…………escribiendo con saliva: nos comemos el dolor ¿qué latido nos come? Estaré ahí
…………—por ti— con mi córnea. Ahí reproduciendo en la caverna una escisión, una pupila como ésta
…………—de gato— uñas –finas– de gato, bigotes de gato, maullido de gato: metamorfosis, el desespero
…………de lo partido por lo nombrado: una raya en el pelo es, un reticulado muy fino
…………por el lápiz de tinta del principal alarife. Un día apareciste completamente trazado:
…………hormigas de sangre ordenadas en tus comisuras: nada cuentan tus vértices. Dijiste: soy canon:
…………dijiste: en la ciudad un chico se rió como si ello no importara. Cada ebrio es
…………un indicio de cólera cuando dices soy canon, y yo enciendo un neón, una amapola seca.
Yo comienzo a romper una placenta de madre. Qué es la rajadura sino un parto. Yo
…………te digo: vengo —todo tú coordenadas, todo referencias— cada muerto te dice: cada tajo te ama.


Arder. Arder. Sabor del salitre que abandona el cuerpo. Hedor. Piel quemada
…………en medio. Y el beso. Fugar. Fagocito. Fuego. Fatiga. Y la Sal. El recuerdo
…………contamina. El recuerdo. Égloga del solo que lee las llamas. Yo llamo, él siente
…………el abrazo del poema. La inanición del poema, similar a él mismo. Sobrevívete, oye
…………el crujir de maderas, el crujir del hueso cuando se encuentra con hueso.
Todo arde con el incendio. El agua es incendio. Lo indecente reclama
…………su lugar en el incendio. Lo puro y lo sacro. Arder. Arder. Diga ¿qué sube
…………en el termómetro del ojo? Una araña de vapor. Una araña de flúor, de fósforo, dos
…………átomos de oxígeno y uno de carbono —así se crea un fantasma. Se trata de tierra.
Países como hornos, fraguas de pan, dientes de lava —dulces— miel, delito, dáctilo
…………de quien estira los labios y quema el placer. Pero hay engaño. Hay doler
…………en la gramática de quien come. Y otro no. Y otro huele. Perros podridos,
…………dentadura de perros como flores siniestras, gusanos bellísimos parecidos a hielo
…………formando estalactitas. La oquedad. La memoria. Arder. Arder. Sudar la hiel.
Pedazo de vidrio llamado ciudad. Tu fuego y tu fuga. Fagocito. Fatiga. Fe, y más
…………que fe: falacia. Todo arde con el incendio —de sílabas, hombres. Y tú, allí,
…………revoluciona el repertorio ¿es de hierro? ¿es ladrillo? Construcción, no me sirves
…………para poder vivir. Yo quiero ser todos, llamarada sin causa, más que arder
…………en direcciones del hábito. No habito. Ser. Manga de polillas contra el lucero. Ser
…………de polillas destrozadas por la palabra electricidad. Pero hay engaño. Ah, tierra:
…………con mujeres, hombres, todos aplastados por la bota: Ver: hombres, mujeres.
Muéranse de hambre, la pólvora cante con verdadero esternón. Esternón de ti
…………golpeando el gong del contramaestre. Yo caigo. Yo caigo. Y tú ¿qué haces aquí,
…………si no hay más que arder? Arder. Arder, así la marejada vista desde dentro.
Hambre de palabras, lenguaje cuya estructura es una brasa en llamas, fría, sal
…………depositada en la lengua y, sin embargo, glaciar. Salitre que abandona.
Niñas entumecidas sin saber qué decir. Ciudad. Cíclope. Hombre. Desterrado.
Delito del poema que se cae de la boca, ya diente, saliva. Vergüenza del aire,
…………presto a desaparecer. Lo puro y lo sacro. Arder. Arder. Llama el beso
…………conservado en formalina. Pudrición necesaria. Olor chamuscado. Y fe. Y fin.


Ahora vas a hablar. Ahora encenderás las luces de la casa.
Conminarás la luz con vuelo de polilla, y dirás háblame. Yo hablaré. Yo.
Polilla. Yo. Duración del vuelo, olor delicioso de un ala quemada.
Se llama ciudad. Yo me llamo ala. Te llamas ciudad. De limo. De líquido
…………similar a la lágrima. Sí. Yo. Hablaré con el agua que ojos depositan.
Hablaré con sangre de menstruación, de costra. Sí. Tú. Hablarás. No.
Yo no hablaré. Negaré lo que has dicho. Ala. Lágrima. Noche. Casa
…………—de muchacho— tú, casa de puta crucificada a la nieve, puto dormido
…………en la abscisa de la balanza: un fiel (dinero), fiel —es— (poder), un fiel
…………(yo tengo) ¿Ves? La ternura es tener. Yo me llamo Tengo.
Tú te llamas Hambre. Tengo. Hambre. Una sed es lucha
…………y un poema es beber. Muchachito dominado por la masa y la duda.
Estos muchachitos son todos mi casa. Soy con ellos Beber
Pongo fin a la luz ¿Es la sombra ceguera? Lucha, revolución,
…………proletarios de la belleza y las fábricas de muerte. Fábrica. Muerte
Sanar es ceguera. Ahora vas a hablar. Pronunciarás Pedro
…………por no decir fábrica. Nombre de quién, las luces, las luces.
Horror. Electricidad. La ternura es lo ígneo comiéndose una casa.
Qué país no es casa. Vuelo de polilla dispuesta a estrellarse
…………contra la ampolleta caliente. Vuelo. Huir. Casa. Caliente.
Negaré lo que has dicho. Hablar. Ceguera. Tú te llamas Hablar.


Se palpa ardiendo —ya viene, ya viene. Su libro de hielo es llama. Arde,
…………gritan los locos, unísono de aspirar, expirar. La paradoja. Sí. No. Es una boca
…………abierta en la S —digo de Sátira: y nos vamos por la comisura caligráfica de la herida.
Culebra. Lengua. Caracoleo en labios. Un ocho incompleto. Ese eres tú. Quejido y no
…………beber agua servida —cae agua y resulta de mirar el cielo. Caer y quejido. El hambre resulta
…………de la tierra seca —un hombre enseña la cicatriz, su mano. Seca. Seca. Eso que sube,
…………la voz, el vaho matutino, qué dirá, qué dirá, si nos tiran a la calle, abiertos. Descerrajado
…………el mecanismo, el esternón, el corazón como un pez —el rostro hundido
…………en el polígono de agua: hundirse y mirar otro ojo, lejos. Sí. Sí. Se palpa ardiendo
…………—ya viene, ya viene. Y se sabe despierta. Palpar su mordida. El ojo del higo
…………es mordida de hecho. Yo miro por mi herida, dice el chico —supura: ¿No era pura
…………su infección frente al espejo? Se repite el espejo pero el chico es la lengua
…………de la muerte —aquí está. Yo miro por mi herida, dice el hielo: en la tierra
…………su comisura palpita, boca en el impacto dispuesta a abrir. Del ruido nació
…………la posibilidad del nombre. Vidrio roto le llaman. Llámenle con el choque
…………del rostro contra el marco. Con escuchar el trueno. Libro y no. Pedro y no.

Un cascanueces podría hacerte llorar: el silencio falta, el aire. El dolor,
…………el as del dolor, esa fuente de luz maligna; linterna, fósforo, pez fluorescente,
…………requeridos de lupa, papel expuesto a lo que llamamos flama. Nombrar es flama.
Un carbón te crece justo adentro, aquí. Te llamas Aquí, interior del pecho.
Aquí sientes dolor. Aquí lo atrapas en su jaula de grillo. Se palpa caliente.
Uno toca un poquito y sale pus. Esa arena con que se fragua el vidrio;
…………esa movediza, traición de exploradores. Todo se hunde aquí. Yo te nombro
…………y me des-nombro aquí. Un escombro soy. Un escombro necesario
…………para alzar un dilema. Hola, Dilema; soy Pedro. Sí, con la P de Pozo
Patria. Y Perro. Hola, Perro; lo que palpas, caliente, me esfuerzo en parecer.
La noche es caliente, una frente de niño. La muerte se va. Y Aquí es muerte.
Noche de granizo, sin dientes nos quedamos. Hola, Diente; te quité primero,
…………y mordiste después. Cae granizo; y en pesadillas le llamamos
…………dentadura de leche. La escritura graniza. Al tacto, habla. Lo que arde es
…………esto y aquello. Y lo otro también. Quejido y no. Libro y no.


La peste de nombrar: erigir el mañío donde se empala a un clérigo:
la peste de poner Nombre: Casa: el falo delicioso con forma de pez,
…………poliedro, crustáceo, animal oscuro enterrado bajo tierra. Qué peste, ésta:
…………nunca saber ¿qué punto pisas? Yo piso grava. Yo piso leche
…………derramada de establo. Yo piso el panal en la boca de Píndaro.
Tú podrás ser el tallo que quieras, el brazo que quieras, la rosa boreal,
…………la planta sola que flota en la espuma, escarcha de la hora,
…………visión del perro dejando su huella y diciendo: perro, la peste de ladrar,
…………la peste de mear —poste, ciudadano— oh, la peste. Lenguaje inflado de la peste:
…………siempre la P: releer la bitácora: el día —la crucifixión— la marca un ciempiés.
El día —el crimen— lo marca un escarabajo ¿hay vida en el ámbar?
El día, la coronación —ah— punto invisible: Chile presume:

…………soy punto visible. Hola, yo me llamo Chile. Soy niña encaramada
…………en la punta de una ola. Soy chico sentado al borde de éxtasis.
Tengo esta cara y ya no la ves. Yo tengo una herida: hola, soy Peste,
…………y me dicen Herida. Yo tengo una herida, la otra bala de Chile.
Hola soy Chile, mi balido es éste ¿no se llama yo? Hola soy Yo:
…………yo tengo un dolor, la memoria, la noria. Defíname, usted,
…………cuántos muertos bastaron, fina y larga alcancía, bracitos de cobre,
…………boca abierta: ah. Yo digo: ah: soy niña mirando, el volantín se pierde.
Yo digo: ah: mi boca recibe: hola, moneda, me llamo Batracio:
…………mi boca es todo –el circo es pobre. La peste del pobre
…………¿no te hace llorar? Yo le dije a un Pobre. Hola, Batracio,
…………yo leo —yo— lamo textos –no huyen ¿no es milagro el cieno?
Leí a Marx, y lloré. Con Trotsky lloré. Leí a Althusser —lloré
…………y caía nieve. La nieve es leer. Me leí a mí mismo y sigo pobre.
Al no saber letras, me puse a silbar. Hola, soy Letra:
…………lloro sangre, el mendigo ¿qué letra es? Mi sangre es tinta.
Ve peste de tinta, el trazado cartógrafo. La peste de ser
…………el único punto. No lo halla ni entiende el mismo cartógrafo.
Tráceme el mapa que no se ve —le dijo la niña: el profesional soñaba.
El mapa existe en un país sin moneda, niña mía, tú
…………que luces la moneda en tu boca larga, un país con medusas:
…………la escritura entendida con la sola fotosíntesis, un gran útero, niña,
…………donde Chile espejea lo que Pedro no. Hola soy Pedro,
…………yo escribo esta peste —así asalto la miel: oh, la peste de Píndaro.

portada montealegre
Pedro Montealegre, La palabra rabia. Komorebi, 2019.


pedrogatitosPedro Montealegre Latorre (Santiago, 1975-2015). Poeta y periodista, licenciado en Comunicación Social por la Universidad Austral de Chile. Doctorado en Lengua y Literatura Hispánicas en la Universitat Jaume I de Castellón. Desde 2001 formó parte de la Unión de Escritores del País Valenciano. Publicó los poemarios Santos subrogantes (Ediciones de la Universidad Austral de Chile, 1998), La palabra rabia (Editorial Denes, 2005), El hijo de todos (Ediciones del 4 de Agosto, 2006), Transversal (El Billar de Lucrecia, 2007), Animal escaso (Ediciones Idea, 2010) y La pobre prosa humana (Ediciones Amargord, 2012). De manera póstuma, se publican en Chile Retrocometa (Garceta Ediciones, 2015), Buenas noches, buenos días (Libros del Pez Espiral, 2015), además de Opus morbo (Cuadro de Tiza Ediciones, 2017).