Traducciones: Poemas de Sarah Gridley [versiones de Cristián Gómez Olivares]

Imágenes de lo mundano que en su acercamiento o distanciamiento, o en su pura abstracción, se tornan enrarecidas como si un ligero desajuste revelara lo que hay de inaudito en ellas. De esta manera Sarah Gridley logra en estos poemas —traducidos y seleccionados por Cristián Gómez Olivares del libro Loom (2013)— establecer relaciones insólitas que fulminan cualquier intento de aproximación convencional a los objetos que nombra, a la manera de poetas como Rae Armantrout, Susan Howe o Leslie Scalapino.


Muestra sus nalgas enrojecidas por el baño hirviendo.
Muestra una nube vigorosa

de talco rosa
donde ella se seca en una fragante abstracción.

Muéstranos hasta la cintura en agua y hierba,
los juncos cardando las nubes

en lo negro del agua como un espejo.
Ella nos ha enlazado en indescriptible oscuridad

revocando la poción, el encanto, la luz venenosa.
La desnudez solo está

actuando como sí misma: un bloque sin tallar
vuelto sobre sí mismo,

un primer
y último mal hábito.

*

Hay una historia de la Dama que no podemos ver:……………el lado incorrecto del tejido
………………………………………………………………………...donde están las miradas del espejo

…………………………….no tiene un patrón. No el resultado marketeable
…………………………….de la industria, sino los nudos del lado
…………………………….equivocado—las serpientes
enterradas—
He aquí un mu(n)do
que la Dama nunca ha dicho:

…………………………….silencia sus estrellas
…………………………….tambaleantes y colapsadas en

…………………………….hilos negros                      ..que ella tiró entre medio de las palabras
…………………………….largas filas en las que     su corazón se convirtió
…………………………….en hiel, oro, hierba            y piel con manchas.

Grandes tornillos de tela. Grandes impulsos del ego a la calma.
Y hubo largos días

de un maravilloso escuchar. E infinitos telones de fondo
detrás de sus manos.

*

Nunca es poco práctico verse bien.
Ponerse algo que te quede bien significa halagar tu apariencia

con algo que una lleva puesto.
Hasta ahora es el vacío de haber evolucionado—

el importuno ardor de un horizonte hacia el que una se-siente-atraída.
Una cala, su aire de alga—

hilos bajo el sol y bolsones de gas, el brillo de las rocas
y las algas mecidas por el mar entre las rocas.

*

No me pregunto qué habrá sido de ella. Solo puedo
hablar por mí misma. Has esperado de mí

cosas tan imposibles
como las que yo he esperado de ti.

No es difícil recordar
cómo terminó todo.

Silente silencia el silencio
hasta que puedas ver un caballo.

Trata de quedarte y cantar donde se estremecen
los álamos. La brisa siempre

estará a punto de llegar. Retrocede ese par de pasos:
no es difícil de recordar:

el viento seguirá brillando como si
como si amara sus caballeros armados.

*

Permitámonos ser santos, dijo el empirista radical,
ya sea que triunfemos o no visible o temporalmente.

Allí en la capilla más dura
Recordé:

arrepentimiento no es tanto como remordimiento
motivado como está por el miedo o el castigo.

Hay momentos en los que leeré cualquier
cosa que crea: como ese techo de tejas al cuidado

de ese pedazo enorme y desnudo de la península.
Para alejar a los piratas que lo perseguían,

la roca, dice la leyenda, se abrió
y se cerró en torno

a San Govan.
Si Govan es la corrupción

de Gawain, entonces el santo es
más o menos ficticio. La leyenda dice:

no puedes mantener la cuenta de tus pasos
mientras desde la capilla vas subiendo de espalda.

*

Los bosques se sienten mejor
cuando apenas llueve, cuando hablar con escasez

se reinicia en ese espacio más grande
de quedarse tranquilos.

Tal vez la rana del árbol todavía es ella misma,
de suyo y por definición.

¿Pero un símbolo con pequeños huesos?
¿Pero un augurio sanguinario

en la tarde que vuelve
a hacerse amiga?


Versiones originales

Show her bottom’s blush in the scalding bath.
Show a stout cloud

of rose talc
where she dries to fragrant abstraction.

Show us up to our waist in grass and water,
rushes carding the clouds apart

on the glass-looking black of water.
She has woven us in descriptionless dark

lifting philter, charm, and poisonous light.
Nakedness is only

being itself: an uncarved block
turned on its side,

a first
and last bad habit.

*

There is a history of the Lady we cannot see:……………not the right side of weaving
………………………………………………………………………...where the mirror’s looks

…………………………….are patterned out. Not the marketable output
…………………………….of industry, but the wrong side
…………………………….knots—the buried
snakes—
Here is a world
the Lady never said:

…………………………….silences her stars
…………………………….tottered and imploded in

…………………………….black threads she pulled through words
…………………………….long rows in which her heart was turned
…………………………….to gall, gold, grass and spotted fur.

Long bolts of cloth. Huge hoistings of self to stillness.
And there were long days

of wonderful listening. And infinite backdrops
beneath her hands.

*

To look becoming is never impractical.
To wear something becoming is to have one’s appearance flattered

by something one has put on.
So far is the hollow of being evolved—

the importunate burn of appealed-to horizon.
A cove, its seaweed air—

sunning strands and gasses in pockets, glisten of rock
and rocking weeds.

*

I do not wonder what became of her. I can only
speak for myself. You have expected of me

things as impossible
as I have expected of you.

It isn’t difficult to remember
how it went.

A wordless world would be a relief
until it expects you to see a horse.

Try to sing and stand where the aspens quiver.
The breeze will always

be almost there. Go back those few steps:
it isn’t difficult to remember:

the wind will always shine as if
it loved its armored riders.

*

Let us then be saints, said the radical empiricist,
whether or not we succeed visibly or temporally.

There in the roughest chapel
I remembered:

attrition is less than contrition
because motivated by fear of punishment.

There are times I will read anything
I believe: like that slate roof comforting

that naked bulk of peninsula.
To keep him safe from pirate pursuers,

the rock, the legend says, opened
and closed around

Saint Govan.
If Govan is a corruption

of Gawain, then the saint is more
or less fictitious. The legend says:

You cannot keep count of the steps
as you climb back up from the chapel.

*

The woods feel best
when barely raining, when talking scarcely resumes

in the greater space
of holding still.

Maybe the tree frog is still itself, an in
and of its own.

But a small-boned token?
But a cold-blooded omen

in the re-befriending
afternoon?


Foto Sarah GridleySARAH GRIDLEY (Cleveland, 1968). Autora de tres libros de poesía: Weather Eye Open (2005), Green is the Orator (2010) y Loom (2013), publicados por University of California Press los dos primeros, por Omnidawn el tercero. Se hizo acreedora de la beca del Consejo para las Artes de Ohio (2010). El 2018 recibió el Cecil Hemley Award, otorgado por la Poetry Society of America. Es profesora de poesía de lengua inglesa en Case Western Reserve University, en Cleveland, EE. UU.

foto cristián gómez olivaresCRISTIÁN GÓMEZ OLIVARES (Santiago, 1971). Es poeta y traductor. Ha publicado, entre otros títulos, La nieve es nuestra (Liliputienses, 2012; Luces de Gálibo, 2016) y Butterfly (Colectivo Semilla, 2017). En 2018 publica el libro de ensayos La poesía al poder. De Casa de Las Américas a McNally Jackson (Cuarto Propio). Fue miembro del IWP (International Writing Program) de la Universidad de Iowa y fue Writer in Residence del Banff Center for the Arts. Es miembro del consejo editorial de Cardboard House Press y dirigió la colección Los poetas editores de Ediciones Liliputienses.