Futuro esplendor: Poemas de Francisca Pérez

La profundidad de la poesía de Francisca Pérez refleja, cual océano, el infierno de las relaciones familiares: a medida que uno se sumerge en su sima emerge lo oscuro, lo desconocido. Veamos hasta qué zona es posible llegar.

 


 

 

 

Espacios comunes

Los fondos abisales tienen
tres niveles de profundidad bajo el piélago
de 200 a 1000 metros el mesopelage
hasta los 4000 metros la zona bastial
o también llamada medianoche
de los 4000 hasta el fondo se llama el abismo
o más bien zona abisal
tú me dices
hay una cuarta zona más bajo el fondo.

La zona de medianoche funciona
como un primer atisbo hacia lo desconocido
abriendo una costra en la casa
rasgando el comedor supura
un pasillo cicatrizado
que termina en una esponja
húmeda en el centro
del centro hacia abajo
de las profundidades.

La pieza del padre
un armario donde se guardan
toallas muertas sábanas que nunca se ocuparon
los cadáveres son llevados por la corriente oceánica
hacia el pasillo.

La zona de medianoche es el purgatorio.
A veces el vacío.
A veces los dos.

Los peces se alimentan
de los restos de otros peces no luminosos
de los peces que habitan el piélago
caen del cielo
lunares sin escamas
con sabor a veces
a lo ajeno de un submarino
a veces a petróleo.

Todos somos necrófilos y carroña
en el pasillo de medianoche alcanzamos una vida
que dobla la de los otros peces
la de las esporas
la transparencia no nos deja molestar
comemos polillas y cueritos o uñas rotas
un pedazo de piel que se escapa de tus yemas
cuando tomas una taza de té
demasiado caliente y queda una impresión
de los labios secos de alguna mujer
encerrada entre dos espejos.

Los peces de la zona badal no tocan el sol
pero sí tienen luz y a veces un cachalote gigante
a cierta hora se llena de nosotros
hijos de la bioluminiscencia
agotando nuestro tacto
y nuestra sangre
como masticar una pulsera luminosa
tragar neón y vidrio de un tubo

No conocemos el abismo
pero la presión está bien para nosotros
aquí en el mar
tira un vaso plástico
o uno de cartón roto
y verás cómo se contrae
las familias se contraen
a los niños se les aprietan
los huesos por la presión
nuestros cuerpos de rémoras
reposan tranquilos en el humedal.

 

 

 


 

 

 

Plano de un cefalópodo

Para encontrarte
tú y yo jugamos
a las escondidas
bajo el océano

nueve
el número diez no es real
el cero y el uno son
en este momento, incompatibles
incapaces de construir
los cimientos de cualquier relato
en cualquier segundo
vivido por una familia
monoparental

nueve
el plano funciona de cierta forma
el cefalópodo extiende sus brazos
su coraza puesta en tierra húmeda
cada punto cada parte se ensambla
con otra figura a disecar
buscar el orden correcto
en los pasillos de cada ser
un puente conecta una nariz con otra
el pabellón oscuro de un ojo en tinta
habitar el espacio de un pequeño cuerpo
ese hueco que se forma bajo tus ojos
algas moradas que hacen de colchón en tu arena
de mujer agotada de ser madre

nuevepuntonueve
la sangre se coagula
se agotan las ganas de ser madre
ella representa este punto
la pieza oculta en un bolsillo falso

la pieza que la madre y yo compartimos cuando niñas
es también el pecho sobre el cual uno se recuesta
cuando aún no ha bajado el sol
y la marea se desplaza al techo
provocando que giremos en nueve
este punto que es el foco
está escrito para un remolino
con curva de embarazada
un símbolo de la eternidad
partido en dos

en la primera pieza hacia la médula
hay una virgen de cerámica muerta
hay una mujer desaparecida de por vida
como detenida desde el segundo en que dio a luz
como drenada por el tiempo que no debió residir

corre agua marchita por raíces de pvc
debajo de la casa, un tentáculo intenta
mimetizarse con una botella plástica
usando su primer cerebro
el del amor
el amor incondicional de madre

nuevemenosnueveescero
ella es y no es
ella está y no está en este mundo
parece flotar a la superficie

estás en alguna casa entubada
quizás en algún vidrio que se enterró
en una de tus plantas
en el sector puntiagudo pregunto
qué es lo que estás buscando
respondes, una anémona
se alimenta de todo lo que caiga del cielo
se reproduce
(y sirve de hogar para otros seres)
la anémona
es rosada
es blanda
es transparente

la anémona es una mujer casa

 

 

 


Francisca Pérez.pngFRANCISCA PÉREZ. Estudiante de Licenciatura en Letras y Lengua Hispánica en la Universidad de Chile. Fue becaria de la Fundación Pablo Neruda el año 2016. Obtuvo una mención honrosa en el concurso Roberto Bolaño.