Futuro esplendor: Poemas de María Ignacia Valdebenito

Manos que hacen una trenza, una voz que hila recuerdos, un relato que se fragmenta, los poemas que surgen de esa fragmentación. Abrimos la semana con un nuevo Futuro Esplendor: María Ignacia Valdebenito.


Me pongo a mirar sus manos
mueven de un lado para otro los trozos de pelo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es una indígena chilena esquilando a una oveja

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fragmento de una novela discontinua I

Mientras la espero mi cabeza se va de un lado hacia otro. Siento el estómago duro y vacío, pero el tomate es más rico cuando ella lo aliña y lo echa a la marraqueta.

Observo dentro de un rincón oscuro. El sonido del secador se escucha fuerte y me pongo contenta. El primer paso es mojarlo todo y luego secarlo, como la ropa.

Sus manos son mapas con relieves que indican las alturas de los lugares alejados y hermosos.

Da vuelta el letrero, cierra todos los candados, apaga las luces. Echa el orégano, la sal y el aceite junto al tomate. Tapa la marraqueta y la parte. Nos sentamos. Una mitad es para mí, la otra para ella. La comemos mientras vemos la tele.

Soy feliz, soy muy feliz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Me hace una trenza
nunca más quiero cortarme el pelo

 

 

 

 

 

Que sea largo y así entregárselo como hilos para un gran telar que pueda tejer todas las noches antes de apagar la última luz de la casa

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fragmento de una novela discontinua II

Se hizo tarde y no bajó. Al abrir la puerta vi su cuerpo tendido, pensé en las focas que están en los muelles. Estaba durmiendo, de su boca salía el ruido de las cascadas al chocar con el suelo. Estiré la frazada sobre ella, me acosté a su lado. Al cerrar los ojos, oí la música de las otras casas e imaginé: esas risas en mi patio, a mamá bailando con algún que otro vecino mientras me dejaba salir al pasaje a jugar con los mismos que luego no me saludarían al pasar frente a mi reja.

El amanecer llegó pronto y nada se había derramado en nuestra casa, solo las lentejas se habían endurecido y las uvas habían perdido un poco su color.

 

 


Foto Ma. Ignacia ValdebenitoMARÍA IGNACIA VALDEBENITO (Santiago, 1997). Estudiante de Artes Plásticas en la Universidad de Chile. Participante de varios talleres desde el 2015, actualmente becaria de la Fundación Pablo Neruda.