Extracciones: Santa Victoria [Ricardo Herrera Alarcón]

En Santa Victoria (Ediciones Inubicalistas, 2017) el lenguaje y el territorio están despoblados. Las palabras y los edificios –las iglesias, los graneros— son las ruinas que la lluvia y el frío llenan de maleza y musgo. Si en “Carahue es China”, Ricardo Herrera lleva al extremo el ejercicio de la desterritorialización, jugando a torcer la melancolía lárica que caracterizó cierta poesía típicamente sureña, la reencontramos aquí con el bajón, la resaca de ese viaje. Volvemos a casa y es la misma y no es la misma. Volvemos a las palabras y, oh, ya no dice lo que decían. Recemos a la Virgen de la Victoria.

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Poemas extraídos de Santa Victoria (Ediciones Inubicalistas, 2017)

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LA IDEA ES TRABAJAR LA ESTÉTICA DEL CHORREO

La idea es trabajar los campos y animales con la estética del chorreo
sin cosa social o reflejo
si todo se apuna, bien
si algo reconocible sale a flote, mejor
contornos definidos pierden memoria
agua olvida sus orillas
pulmones se desentienden del aire
sonido no acompaña emisiones de luz en la noche tropical
plantaciones de cebada y cerdos bajo la estética del cuatrero
que llora frente a la herida abierta
y ante la ausencia de estrellas sonríe.
Llanuras y montes que se mueven en ondas de calor expansionistas
en pipeños y muday geométrico
en iglesias tomadas por la ortiga
vigiladas por dos pumas que son cuatro tigres apareciendo entre las quilas
vistos desde la copa de los árboles bordeando los 30 o 40 grados de
…………………/enguindado
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IGLESIA DE NUESTRO SEÑOR

La iglesia que construimos ya no ampara nuestros rezos
la ocupamos para guardar fardos
para que pongan las gallinas
para escondernos de los toros furiosos.
Sentados en sus bancas de madera
nos refugiamos de estas vaquillas sagradas
que vienen a inyectarse fe a la vena
y llegan a degollar corderos
o a escribir con ñache en las paredes.
La iglesia que construimos en las tierras más bajas
con tracción delantera y propulsión a chorro
ya no sirve para nuestro vuelo.
La ocupamos de estable
para almacenar granos
la ocupamos para sacarnos el mal espíritu
el demonio de la literatura
esa vieja costumbre de escribir a caballo contra el viento.
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MOLINO

Molino de viento se usa para secar ropa de mujer ahogada
es un molino descompuesto y la ropa se cuelga en aspas que apenas giran
porque el viento ha dejado de creer en las cosas que vuelan
y le dio por amar la quietud de las casas vacías, los robots descompuestos,
…………………/las pelucas en el baúl
y el molino también hace lo suyo: que ya no siente alegría al dar vueltas
que un día esto se va por los cielos al país de los remolinos de papel
o al planeta de los trompos y los helicópteros
y allí se queda a envejecer, extasiado
observando como todo gira eternamente
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VIRGEN DE LA VICTORIA

La Virgen de la Victoria o Santa Victoria
está situada a 28 kilómetros al norponiente de Temuco
entre los campos de Llolletúe.
Es una virgen de yeso alrededor de un metro de altura
protegida por una gruta de madera y musgo.
Es la virgen de los cuatreros
de los que emigraron a la ciudad
de los que hablan mapuzugún cuando están ebrios.
Nadie sabe quién erigió la gruta pero allí está
como un faro apagado
como un anchimallén emergiendo entre la niebla.
Las ofrendas que depositan a sus pies
son restos óseos de ganado, restos de botellas
ropa y utensilios de mujeres poseídas
como si fuera también una virgen del despojo.
La virgen no tiene relación
con el siquiátrico que alguna vez allí existió
y que fue destruido por un alzamiento indígena
a fines del siglo diecinueve
sin dejar rastros de su débil armazón de madera y vidrio
que fue albergue para las almas
de españoles que abrazaron la causa del enemigo
de monjas devoradas por el espíritu de satanás
de la soldadesca narcotizada por el alcohol, el frío y la lluvia.
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RUEGO

Santísima Virgen:
me siento derrotado esta mañana
y pido un poco de piedad para mi cuerpo
para esta maldita resaca que me ataca
como un ejército de hormigas a un terrón de azúcar crav.
Sé que estos territorios le pertenecen
que aquí también nacieron sus fieles
y que en este lugar aprendieron a hablar con el viento.
Permítame, Virgen de la Victoria,
danzar vestido de arlequín en la hora de almuerzo
y proferir mi proclama a los enfermos cuando comen
sé que usted y ellos no adhieren a mis pensamientos anarquistas
ni siquiera a la tan difundida estética del chorreo que profeso
pero le pido y les pido que ya no me miren más con desconfianza
he aprendido a quererlos
cuando se golpean con chunchules la espalda
cuando sacrifican una chancha parida
cuando proyectan en power point las enseñanzas del maestro.
Santísima Virgen del Despojo:
Existe un cielo despejado pero sin estrellas
como planetas sin sol que giran alrededor de un grillo
no hay un solo zorro que observe hacia el cielo
y agregue en su mirada color, dripping, criollismo
no importa que caiga la noche en la escritura
el río pasa turbio y barroso y lo que suceda allá en el fondo no preocupa
a nadie. Por el momento.
Aunque la ola de los días me lleve al desprecio por la palabra vuelvo a los
…………………/campos
para dejar escrito en las hojas y la corteza de algunos árboles
mensajes que amantes y pájaros leerán
antes de cantar o desnudarse.
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downloadRICARDO HERRERA ALARCÓN (Temuco, 1969). Estudió Castellano en la Universidad Austral de Valdivia. Entre los libros que ha publicado destacan Delirium Tremens (2001) y Sendas perdidas y encontradas (2007). Ha recibido en dos ocasiones (2007 y 2011) la beca de creación literaria que entrega el Consejo del Libro y la Lectura.