Traducciones: Poemas de Don Paterson [versiones de Juan José Rodinás]

Partimos nuestros 16 con unos poemas tan refrescantes que logran reinventar el imaginario agotado de las ciudades portuarias. Aquí, el verso transita libremente entre los bares, la humedad, la decadencia y los afanes de gloria (además de los navíos y sus ensenadas, por supuesto), gracias a la influencia del jazz, segunda pasión de su autor.

Sin más preámbulo, sean más que bienvenidos al vaivén apacible de este mar llamado Don Paterson. No tengan miedo, Juan José Rodinás será nuestro capitán y guía, para que se sientan cómodos y seguros.

 

 

 


 

 

 

LOS BRAZOS DEL FERRY

A punto de sentarme con mi media pinta de Guinness
fui magnetizado por una fosforescencia remota
y dibujado, como una polilla, en la oscura habitación trasera
donde una mesa de billar zumbaba para sí misma en la esquina.
Con diez minutos para matar y todo el lugar desierto
me tomé el placer de hacerlo. Colocando
una moneda en la lengua, busqué una señal
mientras estaba de espaldas, las bolas se depositaron
con un ruido intestinal abrupto; una luz de neón
despertó en su verde capucha polvorienta.
Cuando coloqué la bola blanca dentro del semicírculo trazado,
ésta chasqueó en el suelo; la tela estaba tan gastada
que yo podía atornillar la esfera, como cierto lugar para el reposo.
Como la física misma se convierte en algo negociable
una erupción de pequeños milagros cubre el déficit.
Seguí haciendo una limpieza inmaculada.
Un golpe abajo levemente de lado, y la negra
hizo el truco de fugarse mientras la blanca se detuvo
antes de girar suavemente hacia atrás como si nada hubiera pasado,
abriéndose paso a través de los colores sin mancha.

El barco resopló hasta el embarcadero de Little Stone
sin romper la piel del agua, estirándose,
tan negro como mi cerveza negra, desde algún lugar indescriptible
hasta aquí, donde el labio espumoso se revuelve interminablemente,
intentando, con la persistencia de un loco, leer
y volver a leer la costa. Subí a bordo temprano
recordando que el ferry saldría en la hora prevista
inclusive solo para mi oponente perdedor;
pero lo dejé allí, atrapado en su tienda de luz, malhumorado
golpeando las bolas, para practicar, para iniciar un nido.

 

 

 

THE FERRYMAN’S ARMS// About to sit down with my half-pint of Guinness/ I was magnetized by a remote phosphorescence/ and drawn, like a moth, to the darkened back room/ where a pool-table hummed to itself in the corner./ With ten minutes to kill and the whole place deserted/ I took myself on for the hell of it. Slotting/ a coin in the tongue, I looked round for a cue/ while I stood with my back turned, the balls were deposited/ with an abrupt intestinal rumble; a striplight/ batted awake in its dusty green cowl./ When I set down the cue-ball inside the parched D/ It clacked on the slate; the nap was so threadbare/ I could screw back the globe, given somewhere to stand./ As physics itself becomes something negotiable/ a rash of small miracles covers the shortfall./ I went on to make an immaculate clearance./ A low punch with a wee dab of side,and the black/ did the vanishing trick while the white stopped/ before gently Rolling back as if nothing had happened,/ shouldering it way through the unpotted colours.// The boat chugged up to the Little Stone jetty/ without breaking the skin of the wáter, stretching,/ as black as my stout, from somewhere unspeakable/ to here, where the foaming lip mussitates endlessly,/ trying, with a nutter’s persistence, to read/ and re-read the shoreline. I got aboard early,/ remembering the ferry would leave on the hour/ even for only my losing opponent;/ but I left him there, stuck in his tent of light, sullenly/ knocking the balls in, for practice, for nest time.

 

 

 


 

 

 

POEMA
Después de Ladislav Skala

El barco se lanzó hacia el mar agitado
y no pude soportarlo más
entonces cerré los ojos
y me imaginé en un barco
sobre un agitado cruce marítimo.

La mujer se levantó justo abajo de mí
y no pude soportarlo más
entonces cerré los ojos
y me imaginé haciendo el amor
a la misma mujer

Cuando vine al mundo
cerré mis ojos
e imaginé mi propio nacimiento.
Todavía
no he abierto los ojos a este mundo.

 

 

 

POEM/ After Ladislav Skala// The ship pitched in the rough sea/ and I could bear it no longer/ so I closed my eyes/ and imagined myself on a ship/ in a rough sea-crossing.// The woman rose up below me/ and I could bear it no longer/ so I closed my eyes/ and imagined myself making love/ to the very same woman.// When I came into the world/ I closed my eyes/ and imagined my own birth./ Still/ I have no opened my eyes to this world.

 

 

 


 

 

 

FILTRO

Lanzado a manera de arco reluciente
………………tan claro como el arroyuelo,
la jarra de Murphy’s que arrojé hacia atrás
………………sale silbando de la Piedra.

Lo que sea que haga con todo lo negro
………………es solamente mi asunto.

 

 

 

FILTER// Thrown out in a glittering arc/ As clear as the winterbourne,/ The jug of Murphy’s I threw back/ Goes hissing off the Stone.// Whatever I do with all the black/ is my business alone.

 

 

 


 

 

 

11:00: BALDOVAN

Campamento base. Aguanieve horizontal. Dos niños pequeños
han levantado la bandera de acero de la terminal 20:

yo y Ross Mudie vamos a Hilltown
por primera vez en nuestra vida.

Estoy ponderando mi poder adquisitivo: los chelines,
curtidores, peniques negros, florines con reyes calvos,

el blasón de una media corona, tres piezas
como engranajes gruesos, haciéndolos bailar en mis bolsillos.

Planeo comprar comics,
dulces y trucos de magia.

Sin embargo, estoy oscuramente preocupado, como de costumbre,
sobre cuestiones de procedimiento, el protocolo de viaje,

y sigo haciéndole a Ross las mismas preguntas:
dónde debemos sentarnos, cuándo tocar la campana, incluso

si tenemos suficiente dinero para la tarifa,
susurrando. ¿Estás seguro? ¿Estás seguro?

No puedo saber el escaso bien que me hará esto;
el bus bajará a otro país

con las calles equivocadas y las calles que de repente olvidan
sus nombres en las encrucijadas o en las construcciones

y donde nadie habrá oído hablar de los dulces que pedimos
y el hombre sacudirá las monedas de nuestros puños en el mostrador

y pedirá a su esposa que venga, que venga y vea esto
y si alguna vez volvemos a casa,

el autobús se meterá en las ruinas calcinadas de sí mismo
y entraremos a la tierra en el punto que dejamos

solo nuestras voces suenan graciosas y todas las casas se han ido
y la lluvia sabe a Kelly y las olas negras se pliegan

muy lentamente al pie de Macalpine Road
y nuestras hermanas y madres llevan cincuenta años muertas.

 

 

 

11:00: BALDOVAN// Base camp. Horizontal sleet. Two small boys/ have raised the Steel flag of the 20 terminus:// me and Ross Mudie are going up the Hilltown/ for the first time ever on our own.// I’m weighing up my spending power: the shillings,/ tanners, black pennies, florins with bald kings,// the cold blazonry of a half-crown, threepenny bits/ like thick cogs, making them chank together in my pockets.// I plan to buy comics,/ sweeties, and magic tricks.// However, I am obscurely worried, as usual,/ over matters of procedure, the protocole of travel,// and keep asking Ross the same questions:/ where we should sit, when to pull the bell, even// if we have enough money for the fare,/ whispering. Are ye sure? Are ye sure?// I cannot know the little good it will do me;/ the bus will le tus down in another country// with the wrong streets and streets that suddenly forget/ their names at crossroads or in building-sites// and where no one will have heard of the sweets we ask for/ and the man will shake the coins from our fists onto the counter// and call for his wife to come through, come through and see this/ and if we make it home again, the bus// will draw into the charred wreck of itself/ and if we will enter the land at the point we left off// only our voices sound funny and all the houses are gone/ and the rain tastes like kelly and black waves fold in// very slowly at the foot of Macalpine Road/ and our sisters and mothers are fifty years dead.

 

 

 


 

 

 

LLUVIA

Me encantan todas las películas que comienzan con lluvia:
lluvia, trenzando un cristal
u oscureciendo un vestido que cuelga
o corriendo por el rostro de ella vuelto hacia arriba;

un estruendoso chubasco
a través del guión y de las partituras vacías
antes del acto, antes de la culpa,
antes que la lente atraviese el marco

donde la mujer se sienta sola
al lado de un teléfono silencioso
o el vestido yace arruinado sobre la hierba
o la niña sale del paso elevado,

y todas las cosas fluyen desde esa fuente
a lo largo de su curso de agua letal.
Sin embargo, mala o demasiado larga
una película así no puede equivocarse

así que cuando el toque autóctono de él se revela
o cuando el trueno se sumerge en la vista
o cuando el discurso de ella comienza a traicionar
su adaptación de la obra,

yo recuerdo cuando nos abrimos al frío
en un canal iluminado por las estrellas, oro líquido
con el neón de un cartel de farmacia
y yo quise leer en su trazado ardiente:

olvida la tinta, la leche, la sangre –
todo fue lavado con la inundación
nos levantamos de las aguas que caen
los hijos e hijas de la lluvia caída

y nada de esto, nada de esto importa.

 

 

 

RAIN// I love all films that start with rain:/ rain, braiding a windowpane/ or darkening a hung-out dress/ or streaming down her upturned face;// one big thundering downpour/ right through the empty script and score/ before the act, before the blame,/ before the lens pulls through the frame// to where the woman sits alone/ beside a silent telephone/ or the dress lies ruined on the grass/ or the girl walks off the overpass,// and all things flow out from that source/ along their fatal watercourse./ However bad or overlong/ such a film can do no wrong,// so when his native twang shows through/ or when the boom dips into view/ or when her speech starts to betray/ its adaptation from the play,// I think to when we opened cold/ on a starlit gutter, running gold/ with the neon of a drugstore sign/ and I’read into its blazing line:// forget the ink, the milk, the blood –/ all was washed clean with the flood/ we rose up from the falling waters/ the fallen rain’s own sons and daughters// and none of this, none of this matters.

 

 

 


 

 

 

POEMA

No quiero ni gloria
ni nada, en la memoria de los hombres,
mis canciones sobreviven;
pero incluso así… esos mundos sutiles,
esas burbujas ingrávidas, mías,
de un jabón como nácar… Amo apenas
la forma en que se alejan, todas envueltas
en rayos de sol y escarlata, revoloteando
en el cielo azul, temblando y, luego,
súbitamente se quiebran.

 

 

 

POEM// I want neither glory/ Nor that, in the memory/ of men, my songs survive;/ but still… those subtle worlds,/ those weightless mother-of-pearl/ soap-bubbles of mine… I just love/ the way they set off, all tarted up/ in sunburst and scarlet, hover/ low in the blue sky, quiver,/ then suddenly pop.

 

 

 


 

 

 

MEDITACIÓN

¿Está mi corazón dormido?
¿Ha caído exánime
la colmena de los sueños,
la rueda que impulsa
el molino rojo de la mente
ralentizado y ralentizado
hacia una parada, cada cuchareta
llena de sombra solamente?

No, mi corazón está despierto,
perfectamente despierto;
él mira el horizonte
hacia la vela blanca, escucha
a lo largo de la línea costera
del antiguo silencio

 

 

 

MEDITATION// Is my heart asleep?/ Has the dream-hive/ Fallen still,/ The wheel that drives/ The mind’s red mill/ Slowed and slowed/ To a stop, each scoop/ Full of only shadow?// No, my heart’s awake,/ Perfectly awake;/ It watches the horizon/ For the white sail, listens/ Along the shoreline/ Of the ancient silence

 

 

 


 

 

 

UN REGALO

Esa noche ella dijo su nombre, no el mío
………………y no pude devolver la llamada
me avergoncé y pensé en esa chica
………………ciega en Kodiak

que se sentó en la entrada cada noche
………………para mirar el difuminación de la luz
y levantó a su hijo hasta el corte del umbral
………………sobre la empalizada

y a qué viejo amor cauteloso renunció
………………cuando a través de esa mirada brumosa
ella entregó al niño no a su marido
………………piel de oso sino al oso

 

 

 

A GIFT// That night she called his name, not mine/ And could not call it back/ I shamed myself, and thought of that blind/ girl in Kodiak // who sat out on the stoop each night/ to watch the daylight fade/ and lift her child down to the gate cut/ in the palisade// and what old caution love resigned/ when through that misty stare/ she passed the boy to not her bearskinned/ husband but the bear

 

 

 


Don Paterson.pngDON PATERSON (Dundee, 1963). Poeta y músico escocés. Ganó el Premio Eric Gregory en 1990 y su poema “A Private Bottling” ganó el Concurso Internacional de Poesía de la Fundación Arvon en 1993. En 2002 fue galardonado con el Scottish Arts Council Creative Scotland Award. Su primera colección de poesía, Nil Nil (1993), ganó el Premio Forward Poetry a la mejor ópera prima. God’s Gift to Women (1997) ganó el Premio T. S. Eliot y el Premio Geoffrey Faber Memorial. The Eyes, adaptaciones de la obra del poeta español Antonio Machado (1875-1939), fue publicado en 1999. También es editor de 101 Sonetos: de Shakespeare a Heaney (1999) y de Last Words: New Poetry for the New Century (1999) con Jo Shapcott. Su colección de poemas, Landing Light (2003), ganó el Premio T. S. Eliot 2003 y el Premio Whitbread de Poesía 2003. También ha publicado tres colecciones de aforismos, The Book of Shadows (2004), The Blind Eye (2007) y Best Thought, Worst Thought (2008). Orpheus, su versión de Die Sonette an Orpheus de Rilke, se publicó en 2006. Actualmente enseña en la escuela de inglés de la Universidad de St Andrews y es editor de poesía para la editorial londinense Picador. En el ámbito musical, durante diez años dirigió el conjunto de jazz-folk, Lammas, con Tim Garland.

Juan José Rodinás.pngJUAN JOSÉ RODINÁS (Ambato, 1979). Poeta ecuatoriano. Ha publicado Los rastrosViaje a la mansedumbreBarrido de campoCódigo de barrasCromosomaEstereozen, Anhedonia, Kurdistán y Cuaderno de Yorkshire. Además, ha reunido su trabajo en antologías personales como Los páramos inversos o 9 grados de turbulencia interior. Sus poemas han sido incluidos en libros como Equinoccio (Guadalajara, 2015), Bandadas(Bogotá, 2014), País imaginario (Madrid, 2014) o Poesía de Ecuador(Madrid, 2009). Recopiló —junto con Luis Carlos Mussó— el libro Tempestad secreta. Muestra de poesía ecuatoriana contemporánea (Quito, 2010). Como traductor publicó el libro Una cosa natural. Veintinueve poetas norteamericanos. Además, ha publicado varios ensayos sobre cultura, semiótica y estudios literarios. Ha obtenido algunos reconocimientos como el Premio Internacional de Poesía Joven La Garúa 2007, el Premio Festival La Lira 2013 y  el Premio Internacional de Poesía Margarita Hierro 2017. Actualmente, cursa un doctorado en Estudios Hispánicos en la Universidad de Leeds.