Adelanto: Cesto de trenzas [Natalia Litvinova]

Crédito fotografía: Belarusian Library and Museum, London.

Reconocida como una de las voces más potentes de la poesía actual por su estilo intimista y cuidado, tenemos el placer de contarles que la bielorrusa-argentina Natalia Litvinova será la nueva autora de Edicola Ediciones. Cesto de trenzas (publicado a comienzos de año en España) pasará a engrosar la colección “Canción Callejera” de esta editorial ítalo-chilena, la cual ha destacado tanto por su calidad como por publicar sólo a mujeres. Y como en Jámpster las buenas noticias no vienen solas, los dejamos con este adelanto, para que sus expectativas transformen la necesidad de su adquisición en una espera desesperada.


La gente de mi pueblo
es iracunda,
como esclavos de tártaros.
Todas las mujeres
de mi familia
tienen un talismán
que las protege,
yo no, pero miento
para que me traten
con cuidado.


Se agachan
y se enderezan
cada una a su ritmo,
como teclas
de un instrumento
que alguien aplasta
con los dedos.

Filas de mujeres
de falda
y botas de goma
desentierran
tubérculos.

Es la danza
para no morir
de hambre,
dicen y se ríen.

Las raíces chillan
cuando las separas
de la tierra.


Un día no pude
levantarme de la cama.
Esa mañana
una cal extraña caía
sobre el río.

Taparon los espejos
y dieron vuelta los retratos.
En una barca me llevaron a ver
a la curandera.

Es mal de ojo,
vuelve a tu casa,
abre la almohada y quema
lo que encuentres.

Hallé pelo,
cáscara de huevo
y restos de mi fotografía.

Esparcí las cenizas
en el cruce de los caminos.

Los cuatro vientos
extendieron mi maldición
sobre el pueblo.


Mi bisabuelo
tuvo una fuerte fiebre
a los siete años
que los remedios
no lograban bajar,
entonces su padre
tomó la navaja
y le hizo un corte
en la nuca.

Es una fiebre antigua,
se tiene que liberar,
este cuerpo pequeño
no le alcanza.

Al día siguiente
el niño estaba bien.
La cicatriz en su nuca
fue un ojo
que veía
hacia adentro.


Las mujeres de mi familia
guardan el cabello
que se cortan
en un cesto de trenzas.

Es una tradición antigua,
ya no se sabe
quién la inició.

Mechones, bucles,
pelo suelto,
cobrizo, rubio
o ceniza.

Temo que lo roben
las urracas
o que lleguen
a manos de una bruja.

Si viene,
no le abras la puerta.
Y si abres,
no la dejes pasar.
Y si la dejas,
no le des ni sal ni pan.

Todo lo que hayas tocado
lo convertirá
en su elemento,
advierte la abuela.


Sin nombre.png
Fotografía:  Daniel Mordzinski

NATALIA LITVINOVA (Gómel, 1986). Es poeta, editora y traductora de poetas rusos. Actualmente reside en Buenos Aires, donde brinda cursos y talleres de escritura. Publicó los libros de poemas Esteparia (2010), reeditado en España y en Uruguay; Grieta (2012), reeditado en España y en Costa Rica; Todo ajeno (2013), y Siguiente vitalidad (2015), reeditado en España, México y Chile. Junto a Tom Maver dirige la editorial Llantén.