Adelanto: Ranelagh [Brian Álvarez]

Portada «Ranelagh»

Próximo a publicarse en Argentina, Ranelagh (La Carretilla Roja, 2018) es el primer libro del poeta trasandino Brian Álvarez, un debut, por lo demás, esperado en Jámpster desde que leímos estos poemas.

Luego de guglear «ranelagh», dos preguntas asoman: ¿existe realmente una poética del conurbano bonaerense y en qué medida Ranelagh se insertaría en esa posible tradición? Quien ingrese a este libro, cuide sus pies de los escombros y las trampas de oso. Por lo pronto, disfruten esta muestra.


No hace sentido el mundo no hacen
sentido las palabras
no hay costura entre ellas
no hay rotura a reparar
no busques un estado anterior perfecto
al que volver
al que llegar después de cuánto sacrificio
los hombres tienen miedo del fracaso
las mujeres tienen miedo del fracaso
y hacen tan poco es
tan escaso el riesgo
en economía la escasez aumenta los costos
no uses la economía en tu esperanza
demasiado ocupados en ponernos serios
no sabemos
no podemos saber
cómo inventar lo que no está.


DEFINICIONES DE RANELAGH II

Los nivjis llamaban Ranelagh
al período del año en que era menos peligrosa
la pesca del salmón.

Ranelagh es un sistema lingüístico
que no cumple con la regla de la arbitrariedad
y regula los sueños de los anfibios.


ANÁLISIS DE LA ZONA ESTE
(INFORMACIÓN CLASIFICADA) I

Se sugiere empezar con un verso para el recuerdo.

Al calor de esa creencia, los ruidos que hace
la cuchara que raspa el fondo de la olla
son un factor de distracción.

Concentremos la mirada. Enderecemos
el cuerpo en la silla hacia graves
o agudos. El raspón chilla
y no te deja ejecutar el disparo:
la cuchara es ese rumor que chupa el ojo.

Ahora pudiste.

La cuchara es el fondo de la olla,
la mano toca ese ruido, trae ese ruido.

La mano en la cuchara y ese ruido
fabrican el fondo de la olla.


DEFINICIONES DE RANELAGH V

Ranelagh es el círculo en el que los iraníes
se sientan para separar las flores
del azafrán.

Para los leñadores islandeses
ranelagh es el momento en que la luz del sol
no termina de irse, sobre los bosques de enebros.

En San Bernardo, hay una casa de playa que se llama
…..Ranelagh
entre un chalet con nombre hebreo y un terreno baldío.


Una lámina de lluvia corta el camino
central de la plaza. Hay sombras
finísimas (del agua) que se resbalan
sobre las copas de los sauces.
Podríamos pensar
en las diapositivas
con montañas o sol que abultan
la papelera de reciclaje
y en la tía lejana que se tomó el trabajo.
A la tía
no se le habría ocurrido
añadir entre el paisaje a este hombre un poco
desencajado, en buzo gris, que levantó su casa
bajo el ombú y ahora pisa escarabajos,
como quien pisa
moléculas de sombra seca,
frente al televisor²
mientras las puertas de la plaza
s    e         a    b    r    e    n

2   La pantalla, que no responde a la sintonía fina, oscila entre un canal de noticias y un ciclo de debate acerca de los peligros de las grandes ciudades. No llegan a distinguirse los argumentos. Alguien menciona el concepto de gentrificación.


Brian ÁlvarezBRIAN ÁLVAREZ (Buenos Aires, 1991) es estudiante de Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Buenos Aires. Hasta hace poco, vivía en La Matanza. Coordina, junto con Nerina Álvarez Durán y Mauro Quesada, la revista digital de poesía Celofán. Actualmente prepara una antología poética del conurbano bonaerense, en el marco de una beca a la creación otorgada por el Fondo Nacional de las Artes. Ranelagh es su primer libro.