Futuro esplendor: Seis poemas de Victoria Ramírez

Trataremos de ser cuidadosos en este cierre de año. Reflejo de ello es que —intencionalmente— hemos seleccionado estos poemas de Victoria Ramírez para dar por concluída la temporada 2017 de Futuro esplendor, una de sus secciones favoritas. No se trata de hacer vista gorda a ciertos temas, sino que de darles una dimensión a partir de su cómo, que es lo que siempre nos ha importado aquí, ¿no?

 

 

 


LOS FRASCOS QUE GUARDABAN EN EL COLEGIO

al principio es posible soportar
las puntadas del vientre bajo
el guante que calza la mano
o la mano que se resiste a ser cubierta

en internet se detalla: las toxinas
de la ruda se pegan al cuerpo
sus manchas se agrandan hasta formar
pequeñas pozas, lagunillas
de líquido amniótico
mares tibios que la madre usa
para ovillarse

en el laboratorio del colegio
la imagen de los frascos lechosos
marrones, burdeos, opacos
revelan las orejas contorneadas
el vientre abultado y el lugar
donde van la boca y los párpados
la sombra o el pesar de los ojos
escurriéndose por las orillas

en mi plan de ser mala madre
repartir los brotes con un hilo
delgado de Ariadna
dejo que el cuerpo se mida
en el espejo de la cerámica
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VISITA DE LA VECINA

deseo de ser niña acarreada
en el asiento trasero de un auto

ver a mamá un día martillando
un clavo hundido en la madera
que diga
tú eres el clavo oxidado
y por dentro estás apenas
colgando de la quebrada

que insinúe que si pasa la corriente
espere quieta a las piedras que salpican
que me agache para oír el sonido
de la abundancia

cuando arrojas las monedas y titilan
puedes ver la suerte o la respuesta
troquelada en la mirilla de la puerta

por eso resisto en la silla de mimbre
la espalda erguida como las varillas
que sostienen a los espinos
y cuando llega la vecina bronceada
mamá dice ábrele el jardín
deja que la niña encuentre al ave
y su ojo nublado de humo

apenas la niña expande las pupilas
la cría ciega deja anillos en el agua
y nos quedamos en la alfombra
laminadas una sobre la otra
tanteando el espacio que queda
la luz macerada entre la ropa
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TORRES GEMELAS

una niña con jumper
me visita de noche y me dice
a quién engañas tú
y vuelvo al patio de las monjas
la savia ámbar desparramada
esos árboles acuchillados
abriéndose a la elasticidad
de los fluidos

nosotros, los chicos del trance
encerrados en la capilla
una imagen nos perseguía
las torres gemelas quemándose
las monjas con la mano en la boca
y el árbol que se desangraba
ahí mismo
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HERENCIA

mamá sueña con un tsunami de fuego
y un edificio en el que estamos las dos
cortejadas por las llamas
las ventanas se iluminan
y parecemos papel a punto
de ser quemado

simular que somos débiles
ante el paso del fuego
nos remite a un paseo largo
por el parque forestal
en el que ella me dice que no espera nada
porque así prefiere que seamos
cada una en su ligero paso
ella desde la otra vereda
saludándome

herederar el presentimiento
de ver cómo las cosas se deshacen
es un miedo recurrente
cuando la única luna
se inclina sobre los edificios
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CHANG GE

ella se quita de las manos
los anillos que le estorban
el correcto deambular por la arena
su índice imagina estos anillos calzados
anuncia que el miedo es el color del metal

recuerda otro día de playa
por primera vez la costa despejada
una iglesia cubierta de plantas
el oleaje por el vidrio tembloroso

chang ge es cantar
en el idioma de los antepasados
y la abuela recuerda un padre
que no hablaba a las mujeres
por estricta tradición

en la pose de animalito torcido
abuela recuerda una canción
y un hilo blanqueado baja
nos protege de los rayos solares
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FUERA DE CAMPO

hubo un verano seco
en que mi hermana cazaba grillos
y hacía un polvillo dorado
que repartía en sus comidas
en jarritos de plástico

después nos obligaba a fingir
y no sentir compasión
menos asco por los insectos

huíamos del sol y los cadáveres
nos esperaban para tomar once

la certeza me revolvía el estómago
y despertaba en mí la novedad
los niños pueden ser pequeños
despiadados
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Inéditos

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Victoria RamírezVICTORIA RAMÍREZ MANSILLA (Santiago, 1991). Periodista, licenciada en Comunicación Social. Obtuvo el Premio Roberto Bolaño de Poesía en 2016 y el primer lugar de la categoría poesía juvenil en el Premio Municipal Juegos Literarios Gabriela Mistral 2017. Actualmente prepara su primer libro.