Traducciones: Tres poemas de Hilde Domin [versiones de Alejandra del Río]

Cerramos esta quincena con la alemana Hilde Domin. Exiliada en República Dominicana (de allí el apellido que adoptó) durante el auge y caída del régimen nazi, Domin hizo de su lengua natal una forma de permanencia en la patria aun en el desarraigo, y es precisamente en el exilio donde daría los primeros pasos de una obra que con los años, ya de vuelta en Alemania, la convertiría en una de las autoras más importantes de su país en el siglo XX.

 

Sin más preámbulo, los dejamos con tres poemas de la poeta alemana traducidos bellamente por Alejandra del Río.


Vademécum

 

El muerto es el único en quien se puede confiar.
Está en nosotros
acurrucado en sí mismo
como una bola suavecita
un embrión
o un pequeño animal
al que se mete en una caja con hoyos
y se la esconde en el bolso
solo que mucho más cómodo.
Él no ocupa casi espacio
no gasta en transporte
ni significa sobrepeso de equipaje
en los vuelos transcontinentales.
Él siempre está ahí.
Responde todas las preguntas
y no hace ninguna.
Nos ve cuando lo vemos
y da vuelta la cara si miramos para otro lado
no exige nada
no decepciona
apenas se queja
cuando un día lo olvidamos
o una semana.
Y cuando nos sentimos solos
y lo pensamos
brilla cálidamente de vuelta
como una estufa eléctrica.
El muerto no miente
ni será engañado
tampoco formará parte
de los acuerdos.
Él no vende
ni es mercancía
en las liquidaciones del miedo.
Si eres la mano
el brazo
el corazón
de otro ser vivo:
muere pronto.
Al muerto le es permitida la totalidad.
Apúrate en ser un muerto
al muerto
se le mantienen las promesas.

Vademecum Der Tote ist unser sichrer Verlass. / Er sitz in uns / in sich gerollt / wie ein geschmeidiges Knäuel / ode rein Embryo, / oder so wie ein kleines Tier, / das man in eine Büchse / mit Luftlöchern / in eine Tasche steckt, / nur viel bequemer. / Er verdrängt keinen Raum / und kostet keine Fahrkarte / und kein Extragepäck / In den transkontinentallen Flügen. / Er ist immer da. / Er beantwortet alle Fragen / und fragt nicht / er sieht uns an, wenn wir hinsen, / und dreht sich um, wenn wir wegsehen, / er verlangt nichts, / er enttäuscht nicht, / und er beklagt sich kaum, / wenn wir ihn einen Tag / oder eine Woche vergessen. / und wenn wir einsam sind / und ihn anstrahlen, / leuchtet er Wärme zurück / wie ein Radiator aus Nickel. / Der Tote lügt nicht / Und wird nicht belogen / Und nimmt nicht teil / An der Kompromissen. / Er ist nicht Verkäufer / Noch Ware / In der Ausverkäufen der Angst. / bist du die Hand, / bist du der Arm, / bist du das Herz / eines andern Lebenden, / stirbt schnell. / Dem Toten ist Ganzheit erlaubt. / Beeile dich ein Toter zu sein, / dem Toten / wird das Versprechen gehalten.


Isla mediodía

 

Somos extraños
de isla
en isla.
Pero a mediodía, cuando el mar
muestra el fondo
y el pasado
se escurre por los tobillos
como olas en retirada
y las algas muertas en la playa
se vuelven árboles dorados
entonces no nos sostiene más nada
a la red del recuerdo
nos escurrimos a través
en las recónditas calles de los pescadores
y los mapas de la profundidad
que ya no nos sirven.

Inselmittag Wir sind Fremde / von Insel / zu Insel. / Aber am Mittag, wenn uns das Meer / bis ins Bett steigt / und die Vergangenheit / wie Kiel wasser / an unseren Fersen abläuft / und das tote Meerkraut am Strand / zu goldenen Bäumen wird, / dann halt un skein Netz / der Erinnerung mehr, / wir gleiten / hinaus, / und die Tiefenkarten / gelten nicht / für uns.


No grites

 

Llévate el dedo a la boca.
No grites.
Quédate parada.
Quizás debieras recostarte en el polvo.
Entonces verás el cielo
serás una con la calle
y el que te muestre la espalda
que pueda irse como si no estuviera dejando a nadie.
Es más fácil si estás acostada que parada
si callas que si gritas.
Mira las nubes pasar.
Sé discreta, no te aferres.
Se deshacen.
También tú eres ligera
tampoco tú vas a durar mucho.
Vale la pena no tener miedo
del abandono, cuando sopla el viento
que mueve las nubes.

Rufe nicht Lege den Finger auf den Mund. / Rufe nicht. / Beliebe stehen / am Wegrand. / Vielleicht solltest du dich hinlegen / in den Staub. / Dan siehst du in den Himmel / und bist eins nit der Strasse, / und wer sich umdreht nach dir / kann gehen als lasse er niemand zurück. / Es geht sich leichter fort, / wenn du liegst als wenn du stehst, / wenn du schweigst als wenn du rufst. / sieh die Wolken ziehen. / Sei bescheiden, halte nichts fest. / Sie Lösen sich auf. / Auch du bist sehr leicht. / Auch du wirst nicht dauern. / Es lohnt sicht nicht Angst zu haben / von Verlassenheit, / wenn schon der Wind steigt / und die Wolke / verweht.

De Nur eine Rose als Stutze (Sólo una rosa de apoyo) (1959)


Foto Hilde DominHILDE DOMIN (Colonia, 1909-2006). Pertenece, junto con otras líricas alemanas como Rosa Ausländer y Nelly Sachs, a las voces más representativas del tiempo de posguerra. Obligada por el nacionalsocialismo a exiliarse, pasó gran parte de su vida en República Dominicana, habitando una patria en la palabra. Su poesía habla de tener valor para recuperar lo perdido. Después de veintidós años volvió a Alemania y siguió escribiendo poesía y ensayo. Recibió varios premios, entre ellos uno de la República Dominicana por toda su obra. Los textos de ensayo Hilde Domin muestran reflexiones sobre usar la poesía para autosanarse, en su caso, de la herida del exilio.

Alejandra del RíoALEJANDRA DEL RÍO (Santiago, 1972). Licenciada en Literatura Hispánica de la Universidad de Chile y Master of Arts de Alice Solomon Fachhochschule. Ha publicado los libros de poesía El yo cactus (Universidad de Chile-Vicerrectoría Académica y Estudiantil, 1994), Escrito en braille (I. Municipalidad de El Bosque, 1998), Material mente diario (Editorial Cuarto Propio, 2009) y Llaves del pensamiento cautivo (Garceta Ediciones, 2015). Actualmente trabaja y desarrolla metodología de educación poética temprana y escritura terapéutica. Su libro Dramatis Personae (Ediciones Universidad de Valparaíso, 2017) será lanzado en noviembre del 2017.