Inéditos: Tres poemas de Luz M. Astudillo

Bas Jan Ader, Studies for In Search of the Miraculous (One Night In LA) #26 (detail), 1973

Un artista de los Países Bajos perdido en el mar, jirafas de zoológico incapaces de pronunciar palabras, un hermoso animal que debe ser dormido. La belleza de estos fragmentos de Luz M. Astudillo probablemente radique, entre otros méritos, en su capacidad para asombrarse y resignificar los objetos de la memoria y tejer de esa manera una subjetividad sobre el amor y su fragilidad y su abismo.

 

Ojalá se hiciera una costumbre en Jámpster publicar poemas de amor, pues como acusara Roland Barthes en su momento: «el discurso amoroso es hoy de una extrema soledad». Publicar/leer estos poemas suponga acaso un acuse de recibo de esas palabras.


La primera vez que Bas Jan Ader naufragó tenía diecinueve años, el barco en que viajaba desde América a Europa encalló en las playas de California y Ader se quedó viviendo ahí por diez años. El día en que dijiste que no podíamos estar juntas lloré, y yo nunca lloro, creo que eso te asustó porque me pediste perdón por mucho rato. Dijiste que tenías pena de que estuviéramos tan atrapadas, pero luego nos quedamos atrapadas por años, como Ader en América.
A los treinta y tres años, Bas Jan Ader se subió a un pequeño velero en el verano de 1975, en Inglaterra, con la intención de atravesar el océano Atlántico. Luego de tres semanas de viaje, se perdió la comunicación con su velero y ocho meses después hallaron la embarcación a la deriva, cerca de las costas irlandesas. El cuerpo de Bas Jan Ader nunca fue encontrado. Escribes diciendo que hace mucho que «no puedes dibujar», lo que en ti significa algo grave, porque dibujas siempre. Dices que no puedes ni mover las manos, en algún punto todo se quedó ahí, quieto, inmóvil al igual que el cuerpo de Bas Jan Ader en el minuto en que decidió rendirse al mar, en el minuto en que decidimos rendirnos.

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La primera vez que fuimos a Buenos Aires, M compró para mí un libro que hablaba sobre los animales del zoológico de esa ciudad. Tal vez porque fuimos ahí y si alguna volvemos ya no va a existir. Tal vez no tenía idea de qué se trataba el libro y solo se guió por las tres jirafas de la portada. Lo primero que me llama la atención es un capítulo en el que las jirafas son descritas como animales nobles y serenos, incapaces de ejercer cualquier tipo de daño. Luego recuerdo que no tienen cuerdas vocales, recuerdo ese incendio en el zoológico de Santiago y me entristece esa ausencia en las jirafas para ser oídas por sus cuidadores cuando el fuego comenzó a expandirse. Para expresar lo que no se quiere saber.
La noche siguiente que M me diera el libro nos peleamos y dijimos cosas terribles, después lloramos por lo irreparable de la situación. Cuando todo se calma, le pido que me cuente algo de ella que nadie sepa, ella me pide lo mismo y después nos dormimos. Las jirafas no tienen cuerdas vocales. Por la mañana, en el aeropuerto, jugamos a adivinar la inclinación sexual de las personas que pasaban frente a nosotras y cuando nos subimos al avión me dice que escuchemos música juntas, pero yo prefiero dormir. Las jirafas no tienen cuerdas vocales. Cuando llegamos a Santiago, salimos juntas del aeropuerto a un punto central donde cada una tomaría su camino, cuando eso sucedió ninguna supo mucho qué decir. Las jirafas no tienen cuerdas vocales.

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Cuando le quise hablar de lo nuestro pensé que lo mejor sería explicárselo como si nuestra relación fuese un animal: se extinguen, enferman, los matan seres humanos, se pierden, escapan, son hermosos pero incluso a veces es necesario ponerles una inyección para que dejen de sufrir.


Luz María Astudillo.pngLUZ M. ASTUDILLO (Santiago, 1981). Licenciada en Literatura por la Universidad Diego Portales. Ha trabajado como editora en la revista literaria Grifo y en Cuadro de Tiza Ediciones. Ha publicado el libro de poesía Cajita americana (Cuneta, 2012) y la plaquette Litoral (Cuadro de Tiza, 2014). Como traductora, ha publicado Últimos poemas de Anne Sexton (Cuadro de Tiza, 2014). Actualmente es parte del comité editorial de Libros La Calabaza del Diablo.