Adelanto: Chintungo [Soledad Marambio]

 

Los poemas que presentamos a continuación pertenecen a Soledad Marambio y darán cuerpo a lo que será Chintungo, próximo a publicarse por Edicola Ediciones. Este libro formará parte de la colección Canción Callejera, dedicada exclusivamente a poetas mujeres. Dentro de esa línea, la exploración de la autora en este volumen apunta a desentrañar lo oculto de la infancia a partir del recuerdo y la memoria, haciendo referencia tanto a la crueldad propia de los niños —la que se oculta sistemáticamente por su calidad de infantes, ignorando sus repercusiones futuras— como a las eventualidades más casuales que llevan a la pérdida de la inocencia.

Esperando siempre estar a la vanguardia, los invitamos a que lean lo que viene y… ah, a que permanezcan atentos, por supuesto.

 

 


…..

SIMEÓN

…..
A mí me daba vergüenza
el nombre que a él le daba vergüenza.
Simón, él decía a veces
Simón, decía yo,
……………cuando me preguntaban
pero la respuesta no era un Simón contundente:
cuando él decía Simón
……………cuando yo decía
aparecía un poco el sonido oculto
un poco de la persona detrás de ese sonido
pero luego se guardaba, como él se guardaba.

O yo decía Simeón con todas sus letras
para comenzar de inmediato
a contar que los niños de cuando él era niño
se reían de su nombre.
……………Que se mea, que se mea, decían
y él, parece
……………(parece y estoy segura), se quedaba callado.

Una vez su hermana quiso defenderlo
de los niños que quiebran nombres
……………no se llama Simeón, les gritó enojada.
……………Se llama, se llama

……………se llama Chintungo.

La última vez que fui a Las Cruces
un viejo que leía el diario al lado de un montón de leña
se acercó a nosotros y le palmeó la espalda
……………qué bueno verte Chintungo, le dijo.
……………
……………
……………


…..

SH, SH, SH

Puedo escuchar tras los quejidos
……………(o debajo, llevando lo que queda)
la voz de mi madre
como si cantara una canción de cuna.
Llego hasta la puerta que mis padres cierran de noche
……………(cuando me da miedo imagino que abro de golpe
……………y me acuesto entre ellos, en la juntura de las camas).
Abro. Entro sin golpear.
Las luces de las cabeceras están encendidas.
Él está acostado. El cuello, los puños, los pies
enterrados en las mantas .

De su boca sale un poco de saliva y una “a” larga, honda.
Mi madre de rodillas junto a él.
Sh, sh, sh, susurra
tratando de cortar esa “a” que no se acaba.
Con una mano le acaricia el pecho,
con la otra le hurga la boca
……………para que no se trague la lengua, me dice.
Yo no digo nada hasta que por fin tropieza
……………cae en una tos, dos toses,
respira mejor y sus ojos (que se habían ido), vuelven.
Me mira. Trata de hablar. No puede.
Mi mamá le dice que está todo bien.
Mañana hablamos, me dice
sin dejar de acariciarle el pecho.
Cierro la puerta despacio, me meto a la cama
y tengo los pies fríos.
Repito que está todo bien,
……………está todo bien
y apago la luz, me hago la dormida
como si alguien esperara por mi sueño.
…..
…..
…..


…..

LA HISTORIA DE ALGUIEN MÁS

…..
Simeón nació con la carretera
……………que une Cartagena, Las Cruces, Algarrobo.
Dice que su tío mandaba una cuadrilla
que abrió la ruta a pala y picota.
Antes de eso, corrían los trenes a sangre.
Antes de eso, la Ana caminaba kilómetros
para fregar ropas ajenas. Eran tiempos de mulas
de hermanos trabajando
en un puerto que quedaba demasiado lejos.

Cierro los ojos esperando ver un Western aún más pobre
pero aquí no hay caballos sino arena y algas sucias
que no ruedan con el viento
y también estoy yo
……………parada en medio de todo
repitiendo bajito que siempre me dio miedo montar
entonces aparece Chintungo
todo flaquito y sin bigote todavía
y me pregunta qué importa que me dé miedo montar.
Esta película no es tuya, me dice.
Es mía, dice.
Pero papá, alego.
No, no, Chintungo, me llamo Chintungo.
…..
…..
…..


Soledad Marambio.pngSOLEDAD MARAMBIO (Santiago, 1976). Ha publicado En la Noche los Pájaros (La Calabaza del Diablo, 2013) y las traducciones de las obras de Anne Carson El ensayo de cristal (2015) y Variaciones sobre el derecho a guardar silencio (2016), ambas con la editorial Cuadro de Tiza. Hasta hace poco fue parte del equipo editorial de Brutas Editoras. Vive en Richmond, Virginia, el comienzo del sur de los Estados Unidos.