Punto de partida: El cielo de los emoticones [acerca de ‘Mis poemas Alt Lit’ de Luis Eduardo García]

Mis poemas Alt Lit

Mis poemas Alt Lit (Libros del Pez Espiral, 2017)

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La cristalización de una forma (con su tono, sus piruetas, sus guiños a ciertas recepciones) es la muerte de la poesía. Pero aún en ese tapiz agujereado por la violencia del tiempo hay algo que se escurre (y que ha practicado mucho ese arte), algo que se niega a aprender nuestras lenguas. Ojo, ¿quién podría estar siempre a salvo de esa comodidad fúnebre? Por eso mismo, la poesía no somos nosotros.
……………Tal vez parezca una apreciación obvia, pero cuánto sigue confundiendo en la siembra de muecas antologables!
……………Este Quijote de la Alt Lit que nos trae Luis Eduardo García tiene todavía una vuelta más de tuerca: ¿hasta qué punto seguimos disfrutando de lo banal y hasta qué punto toleramos el no disfrute de una obra? Queremos amputar y dejar en evidencia aquello que se ha vuelto un órgano gangrenoso, ¿o no?
……………Qué estúpido sería caer en el moralismo de resolver este entuerto en nombre de la heroica vanguardia prenatal.

Lloro en posición fetal mientras veo un documental sobre pingüinos.
Todos ríen
y se lanzan bolas de nieve a los ojos.

El repartidor toca el timbre.
Me da mi cajita feliz envuelta en papel
verde claro.
Adentro hay un conejo muerto.
Le pido a Jesucristo que me transforme
en un robot asesino
pero decide ignorarme.

……………Desescribimos nuestros gustos, publicamos para no ser dichos, para no ceder la voz a la repetición. Posiciones ante el alud de la palabra. Toda incursión en la literatura es una lucha entre fe y profanación disputada en un túnel de espejos. ¿Dónde está el cuerpo real, hacia dónde disparar, a qué muertos rechazamos en esta tercera expedición? Este libro funciona como una bisagra que nos coloca en medio del movimiento, un eje que abre y cierra pero también que cierra y abre.

Hola, doctor.
Mi nombre es Jordan Castro
y estoy aquí para que me reconstruya el rostro.
Quiero que sea doloroso
porque escribiré un poema en tiempo real
y debe ser conmovedor.
Este es el boceto:
por delante una carita triste
para los días nublados, sin droga;
en la nuca una sonriente
para selfies
y fiestas de piscina.

……………Transformar una materia abandonada al costado de la ruta, de eso se trata; una pila de desechos a la que todos pasan de largo escuchando a todo volumen la música apocalíptica de los noticieros. No damos con un refinado poète de café con sobretodo, sino con un/a sudadx viajante que apalea la mierda a su vehículo para hacer con ella otra cosa. ¿Qué? En este caso, L.E.G. moldea esa materia según el arquetipo tecno-apático para dejarnos unos poemas Alt Lit mejores que los verdaderos poemas Alt Lit.
……………Dije, sin darme cuenta, “verdaderos” y es muy posible que la poesía se me haya escapado una vez más, escupiéndome la cara en su huida, mientras retorno a la pantalla a tipear frustrado estas palabras.


diego-l-garciaDIEGO L. GARCÍA (Berazategui – Buenos Aires, 1983). Profesor en Letras, egresado de la Universidad Nacional de La Plata. Escribe poesía y crítica literaria. Entre sus publicaciones se encuentran: Fin del enigma (Editorial Municipal de Berazategui, 2011), Hiedra (La Luna Que, 2014), Ruido invierno (La Luna Que, 2015) y Esa trampa de ver (Añosluz Editora, 2016).

Su blog es: http://margendelpoema.blogspot.com.