Inéditos: Cuatro poemas de Víctor López Zumelzu

*

Sólo quiero que llegue la primavera
con su concentración de polen-dice la madre

Los pensamientos vagan y se oscurecen dominados
por algo que en otros tiempos se llamó remordimiento

y que ahora no es otra cosa
que viento quemado

Hay una salpicadura allí donde se pone el sol-dice el hijo.
Destilaciones de amarillo vagan desde la punta del ojo
hasta tocar la corteza blanda de un cartílago

El hálito alcohólico del padre al besar a la madre
inunda la habitación y atraviesa su piel como una sierra

Los sonidos nocturnos hacen imaginar el bello cuerpo de los halcones
cuando por la noche se alimentan

Era tan brillante el vestido que ocupé cuando nos casamos-dice ella
que ahora es irrecuperable

Una garganta abierta,
un lugar donde esparcir el corazón

Ayer atropellaron al gato y hoy el padre guarda su cuerpo
en una bolsa de plástico y lo deja en la calle

El niño imagina un cementerio construyéndose en la parte trasera de la ciudad
mientras observa en su libro la imagen de una cruel Mantícora,

pero él aún es joven para aprender la conjugación verbal de la separación
él aún es joven para ver las raíces profundas soltándose de las rocas

¿No escuchas acaso el sonido invasivo, penetrante, caudaloso
que hacen los pájaros en la noche?

¿No escuchas acaso en los pliegues la savia oscura que fluye perfecta
en la posibilidad de un nombre?

Si me preguntaras-No sé dónde está la línea en que comenzó la fractura,
y dónde el filamento de acero

Es quizás por eso que con un solo golpe eléctrico
el simio se retuerce, con dos golpes eléctricos el simio al parecer
sonríe perdido en busca de alguien
y con tres golpes eléctricos el simio cierra los ojos,
aprieta los labios y se duerme en paz

*

¿Acaso estoy hablando de amor cuando estoy
hablando de piedras?-se pregunta el padre

Antes de nacer el hijo jala violentamente los músculos abdominales
de la madre en posición fetal

Ahora que ha roto el florero deberá recordar esa misma posición
mientras se esconde bajo la cama

¿Habrá otra implementación posible de sustantivos que pueda repararlo?

Aquí se pliegan y despliegan las disculpas como si fueran grandes placas tectónicas
La exclusión menguante de los signos pareciera conectar la niebla con la sangre

Aun así la imagen del padre se traslada fría e inestable
desde su habitación hasta las ventanas del hijo

Antes del primer golpe la casa tiembla, después del segundo golpe
el sonido de un contestador automático
es a la vez la llamada de emergencia y la respuesta

Al parecer las bolsas de basura han perdido
su poder secreto para detener la entropía

El crujido inestable de la nieve en el televisor
sembrando el envejecimiento de los labios debido al exceso de sueños

En el almuerzo confundiste mi nombre
con el de otro-dice él

Ayer cuando te acostaste conmigo
me diste la espalda-dice ella
El hijo acaricia en su cama la cabeza del gatito
y en sus pupilas una astilla de luz atrapa los miles de “Yo”

Ambos están sentados frente a frente en la misma habitación
y se miran como si estuvieran sentados en una silla eléctrica

El humo de los últimos árboles carbonizados
sirve para medir la curvatura perfecta del horizonte

No recuerdo lo que soñé ayer-dice él
Yo tampoco recuerdo la primera vez que dormimos juntos-dice ella

Algunos animales aprenden a hacerse los muertos durante horas
para no ser devorados por sus depredadores

Hemos superado las cosas y cada otoño debiera ser mejor

La asimilación del vapor en las ventanillas del auto
es similar a los agujeros negros en el espacio

*

La misma noche en que conocí a tu padre nos acostamos
-dice la madre

Al otro día me regaló un ramo de orquídeas blancas
que imitaban a la perfección la ley de la demora, la bifurcación de la extrañeza

Un tiempo dulce como meter la lengua dentro de un panal
Hoy la primavera está llena de discordancias
Las Mantícoras lanzan sus dardos venenosos desde el aire

Un cielo color glicerina que si lo miras por mucho tiempo
te podrías ahogar en él

El hijo en casa tiene fiebre pero el padre después de mandar un mensaje
apaga el celular y conduce en medio de la noche hacia otro lugar

La primavera ha abierto un cuerpo fantasma

No se trata de ordenar las fotografías familiares una y otra vez
y recoger todas las botellas vacías, los vidrios rotos

Si me preguntaras-No sé dónde está la línea donde comenzó la fractura,
y dónde el filamento de acero

Pequeñas algas lacustres mezclándose con el paisaje antes de que la mano surque
el aire y corte los pensamientos

La madre se arrodilla para limpiar la tumba del hijo muerto

En esta época del año las aves son fáciles de rastrear y dibujan su corazón
siguiendo una fórmula, un patrón en los dientes de los perros

un complejo mecanismo de tendones y huesos
hechos para imitar el vacío

La fotografía familiar brilla en el centro de la habitación
como brillan en la noche esas estrellas lejanas
que hace millones de años están muertas

*

Te amo pero ese color de pelo no me gusta-dice el padre

Ahora en esa dirección hay dos tulipanes rojos, relucientes
desplegándose sobre la ciudad

Ella dice ¿Recuerdas cuando nos dormíamos juntos
y el Yo no era un cálculo ni una estadística
ni tampoco una versión atiborrada de la desolación?

El moretón oculto bajo la camisa del colegio del hijo
está variando de color al igual que el pelo de la madre

que ahora muestra pequeños tintes negruzcos
como un bosque nocturno

¿Debemos pensar en los objetos en el momento justo
en que su sentido nos abandona?

El hijo dice-ayer intenté dibujar en clases a mi familia
y sólo pude imaginar un montón de piedras
apiladas al borde de una casa

La costra se retira dejando en la superficie
una zona de penumbras

La madre en su habitación no quiere saber el secreto de la narración

Marzo reordena las ideas alrededor de las nubes
pero la piel dañada luego deberá ser retirada

Abundantes margaritas viven en la mitad del hematoma
pero no todo en la herida es cristal, óxido, otoño

¿no te parece que este cielo es otro signo de lo excesivo?

El niño ha estado llorando toda la noche
y el padre sólo quiere con su puño hundir su rostro

El florecimiento de las piedras bajo los puentes
no significa nada para el iris

Paredes amarillas que se repiten al cerrar los ojos,
el paso del tiempo también se repite

El viento es vertical como las hojas
que se acumulan sobre las piedras

La necesidad de imaginar una piedra en la mano
al hablar de piedras como amor

Cuando se lava los dientes el padre imagina
en los coágulos de sangre una ciudad donde nada se perdona

Él una vez también fue joven entregado a la causa y el efecto
al cataplasma que detiene el flujo de la sangre en la piel

Y ahora como si fuera un perro viejo con la mirada extraviada bebe agua,
haciendo pequeños movimientos con su lengua roja
repleta de venas que transportan la sangre de un lugar hacia otro,
de un corazón hacia otro.

De Mantícora (inédito)


Víctor López ZumelzuVÍCTOR LÓPEZ ZUMELZU (Curacaví, 1982). Ha publicado Los surfistas (VOX, 2006; Premio Hispanoamericano de Poesía 2005 de revista VOX-Diario de Poesía, Amigos de lo ajeno y Álbum del universo bakterial); Anleitung, um sich in der Stadt zu vertieren (Lanzallamas/Latinale, 2009); Guía para perderse en la ciudad (Ripio, 2010; VOX, 2012; Liliputienses, 2014; Premio Municipal de Poesía 2011); Erosión (Alquimia, 2014); Mi hermano (Vox, 2015), Bocetos de plantas y animales (Liliputienses, 2017). En el año 2006, fue becario de la Fundación Pablo Neruda. Sus textos han sido traducidos al portugués (Marília Garcia), al inglés (Brandon Holmquest) y al alemán (Rike Bolte).