Traducciones: Cuatro poemas de Donald Justice [Versiones de Abel Ochoa]

ESTE POEMA NO SE DIRIGE A TI

Este poema no se dirige a ti.
Puedes entrar en él brevemente,
Pero no encontrarás a nadie aquí, a nadie.
Habrás cambiado antes que el poema lo haga.

Incluso mientras te sientas aquí, inamovible,
Has comenzado a desvanecerte. Y no importa.
El poema seguirá sin ti.
Tiene el falso glamour de ciertos vacíos.

No está triste, en realidad, sólo está vacío.
Una vez estuvo triste, nadie sabe por qué.
Prefiere no recordar nada.
Le fueron arrebatadas las nostalgias hace mucho.

Tu tipo de belleza no tiene cabida aquí.
La noche es el cielo sobre este poema.
Es demasiado negro para las estrellas.
Y no mires para cualquier iluminación.

No puedes ni debes entender lo que significa.
Escucha, viene sin guitarra,
Ni en harapos ni en ninguna moda púrpura.
Y no hay nada en él para consolarte.

Cierra los ojos, bostezo. Terminará pronto.
Te olvidarás del poema, pero no antes
Él te ha olvidado. Y no importa.
Ha sido más hermoso en sus tachaduras.

¡Oh espejos blanqueados! ¡Los océanos de los ahogados!
Tampoco hay un silencio igual a otro.
Y no importa lo que pienses.
Este poema no se dirige a ti.


EN EL JARDÍN DE BERTRAM

Jane mira debajo de su falda de organdí
Como si fuese deshonrado de alguna manera,
Por estar allí, en el suelo, en la suciedad,
Lo agarra con su cintura a Bertram,
Y lo toma cuando se desploma.
En el porche, casi verde, frío,
Bertram está dormido como un chico de bronce,
Quien la lastima encima de un carrete,
La manda a girar como un juguete
Fuera del jardín, totalmente sola,
Se sienta y llora en un banco de piedra.
De pronto la oscuridad púrpura debe herir más al corazón sangrante y rosa de Lily,
Y el pequeño cupido pierde,
Ojos y oídos y barbilla y nariz ,
Jane se recuesta con otros después de poco tiempo,
Desnuda ante la luna desnuda.


LOS HOMBRES A LOS TREINTA

Treinta hoy, vi
Que los árboles brillan brevemente
Como las velas sobre un pastel
Como el sol bajando del cielo,
Un destello breve
Sin embargo, era tiempo de desear

Antes de que la luz se extinga
Si hubiera sabido qué desear
Como una vez debo haber sabido
Encorvado sobre el mantel limpio a la luz de las velas
Para soplarlas de un respiro.


LOS HOMBRES A LOS CUARENTA

Los hombres a los cuarenta
Aprenden a cerrar suavemente
Las puertas de las habitaciones
A las que no volverán.


abelochoa_fotorABEL OCHOA (Guayaquil, 1986). Es diseñador, publicista y poeta. Escribe en el portal político-social gkillcity.com y asuntosdelsur.com. Ha publicado El abismo de los justos (Quito, 2012). Aparece en varias revistas digitales, en la antología del Encuentro “Poesía en Paralelo Cero” (Quito, 2013) y en la antología 8 poetas ahorita (Dadaif/Camareta/Amaru, 2014). Mención de honor en II Concurso Nacional de Poesía Paralelo Cero (Quito, 2012).