Inéditos: Cinco poemas de Lorena Isuani

INFANCIAS



Lo lindo de jugar fue haber sido todo.




COSECHA

En los años duros
donde las cosechas se perdían año tras año
mi papá trabajaba en el campo.
Lo veía llegar exhausto,
con su vieja boina transpirada
marcada por la tierra. Se parecía a un árbol,
tenía una textura seca
y agrietada
y lo protegía del sol.
Mi papá volvía con hambre, olor a pasto y grasa de máquina
me saludaba me hacía cosquillas
y de inmediato iba a la heladera y sacaba el frasco de aceitunas
hablaba de vacas flacas de pastos amarillos
de la lluvia por venir
los carozos se amontonaban en la mesa
como granitos de arena
inaugurando la noche
de otro día.



OBSTINACIÓN

Las vi venir
al galope
miles de hienas
millares de dientes
hacia mí.
Adentro
los mordiscos
también multiplicados
en mi carne dura.
Puedo verlo
aún muerta
y sentir
sus uñas
escarbándome
el corazón.

El dolor es vivo
y es seco. Lenta
la destrucción.
Ya
devorenmé de una vez, hijas de sus madres.

 


CELEBRACIONES

De la serie De lo que casi ya no importa.

Anoche histeriqueamos con la muerte
hacía mucho frío
y estábamos en medio de una fiesta.
Un amigo trajo vino y naturalmente
armamos una ronda
después comenzamos a bailar
con los ojos cerrados y
gritábamos
Baile o muerte
Patria o muerte
no sé, cosas así
como si todo fuera crimen y castigo
pero con carcajada
parecía que el movimiento tenía delay
tenía sincronía de tetris
tenía su onda
pero me llevaron puesta de un brazo y
abrí los ojos
frente a mí, un grupo de personas bailaban,
parecían relajados
parecían bailar bien
pensé en el ondón que tenían
y la vocecita interna empezó a hablar
“cada uno baila como puede”
y sentí su palmadita en la espalda
“es el mal occidental. No importa”, me digo.
“quiero tener ese don de la espontaneidad en el baile”, me digo sintáctica e inmediatamente después
imaginando un titular de Crónica Tv donde salgo bailando:
..UN MAL ATACA Y ANUDA LOS CUERPOS
porque yo te bailo, sí, pero cuando relajo
las luces blancas se encienden y veo cómo las escobas te vienen a barrer
anunciando el fin de fiesta.
Esto ya casi no importa. O sí, pero mejor lo hablaré en terapia.
Recuerdo que después
me pasan vino, sonrío, queda lo último y hago fondo blanco
voy contra una pared y apoyo el vaso en el suelo
vuelvo bailando con pasos asimétricos
el fogón dice cosas y el humo, mucho humo
lo gris quemante dibuja emoticones extraños
la música grita
una nube blanca me aturde
y me siento en el piso.
Me doy bronca, no sé si yo o la vocecita,
pero de inmediato me doy tranquilidad y pido un caramelo.
Pedir un caramelo, pienso, es delatarse. Luego no sé más nada
por un rato estoy apagada.
Abro los ojos.
Los amigos son dioses que me tocan la cara
acercándome un vaso de agua.
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************************Algo más pasó acá. Perdí los detalles
pero amanecí en casa, bien amuchada
con los ojos hinchados la pintura corrida
y después de un rato
escribí esto.



IMPORTANCIAS

Y a mí qué iamíquÉ Y A Mí QUÉ
Lo tuve que repetir
para que me importara
un poco menos.



lorena-isuaniLORENA ISUANI (1986, Río Primero – Córdoba). Estudió Letras Modernas en la Universidad Nacional de Córdoba. Poemas suyos han sido publicados en diversas revistas impresas y digitales. En 2016, obtuvo el Primer Premio del “VI Concurso del Taller Latinoamericano de Poesía Fundación Pablo Neruda (Argentina)”.