Germán Arens – Seis poemas

IMG_1739.jpg
©Matías Fuentes Aguirre — Museo de Cosmonáutica, Moscú.

 

 


Flavia, como tantos que vivieron conmigo
en la Tierra, es parte de una realidad artificial
que hace mis días más llevaderos. Vive a una
cuadra y media de casa. Atiende un negocio
familiar dedicado a la jardinería. Hace poco
le compré una carretilla que me trajo en su camioneta.
Algunos dicen que esa carretilla es un poema.

de Desiderio


En el año 2013 la Cassini – Huygens
fotografió a la Tierra desde este mismo lugar.
El ángulo inusual de la toma
fue posible gracias a que el Sol estaba detrás de Saturno.
Antes de difundir la imagen
la NASA pidió a la humanidad que mire hacia arriba
y salude.

de Desiderio

GRISES

Estaba llena de luz,
dijo, refiriéndose a una nave,
la primera mujer en presentar
una denuncia por abducción.

Los grises tienen la altura
de un niño de siete años,
cabezas muy grandes, ojos negros
y la boca casi sin labios.
Buscando perpetuar sus genes.
experimentan con embarazos humanos

de Desiderio.

 

8 DE ABRIL

Mi nombre es Carlos Sánchez.
Hace tres años y un día
que vivo entre cuatro paredes de hormigón armado
a dos metros bajo tierra.

Me dicen Sin Rumbo.

La radiación
llegó a Sudamérica dirigida por los vientos.
En el hemisferio norte
murieron la mitad de los habitantes del planeta.

El refugio fue construido por el investigador Pablo Rebich,
quien abandonó la Tierra con destino incierto
en una nave comandada por Enrique.
Una tapa de hierro encubierta en suelo del lugar
se abre a una escalera que concluye en una puerta hermética.
Detrás están los sistemas de ventilación,
grupo electrógeno, depósito de gasoil, sanitarios químicos,
filtrado de partículas radioactivas y bomba de agua.
Una segunda puerta comunica al dormitorio.

Tengo agua y alimentos para un año más
aunque mañana dejaré esta vizcachera.

Los valores de radioactividad
indicados por mi detector SMV-2 son bajos
y sin riesgo para mi salud.

Ahora debo dormir

 

de Siempre creí que los zombis eran los protagonistas de un subgénero del cine de terror clase B.

 

RAÚL ALFONSÍN
DISCURSO DE CIERRE DE LA CAMPAÑA PRESIDENCIAL
7 DE OCTUBRE 1983

Se acaba…
se acaba la dictadura militar.
Se acaban la inmoralidad y la prepotencia.
Se acaban el miedo y la represión.
Se acaba el hambre obrera.
Se acaban las fábricas muertas.
Se acaba el imperio del dinero sobre el esfuerzo de la producción.
(Aplausos)

Se terminó,
basta de ser extranjeros en nuestra tierra.
Argentinos…
vamos todos a volver a ser los dueños del país.
La Argentina será de su pueblo.
Nace la democracia y renacen los argentinos.

Decidimos el país que queremos;
estamos enfrentando el momento más decisivo del último siglo.

Y ya no va a haber ningún iluminado
que venga a explicarnos cómo se construye la república.
Ya no habrá más sectas de “nenes de papá”,
ni de adivinos, ni de uniformados, ni de matones
para decirnos lo que tenemos que hacer con la patria.
(Aplausos)

Ahora somos nosotros,
el conjunto del pueblo
quienes vamos a decir cómo se construye el país.
Y que nadie se equivoque,
que la lucha electoral no confunda a nadie;
no hay dos pueblos.
Hay dos dirigencias, dos posibilidades…
pero hay un solo pueblo.
(Aplausos)

 

de Siempre creí que los zombis eran los protagonistas de un subgénero del cine de terror clase B.


Con una Metal Storm en sus manos Laura estaba hermosa,
una vincha sostenía su pelo rojo y le despejaba la frente.
.
Gracias…
esa marea cadavérica
estuvo a punto de clavarme los dientes.
¿Dónde aprendiste a disparar así?.

Sonrió sin contestar.

-No eran zombis, Carlos…
aunque buscaran carne, de eso no hay duda,
Los zombis todavía no pudieron cruzar el río.
salvo “El Viejo” hemos destruido todos los puentes de la provincia.
Ayudáme con esto…-
Sacó un cuchillo de cabo verde
y empezó a cortar.-

El “Zopenco” Riquelme te observó todo el tiempo,
mantenemos una vigilancia constante sobre el puente.
Como aquella vez en el año 2009,
¿te acordás?…

(La amenaza había hecho
que las autoridades sanitarias de Río Negro
mantuvieran un alerta epidemiológico constante.
Se habían detectado treinta y siete viajeros
con síntomas de gripe aviar.
La Organización Mundial de la Salud
había anunciado que la principal diseminación del virus
se producía a través del transporte aéreo.
En el país se pospusieron todas las reservas de viajes.
Hubo tres mil trescientas veinticuatro afectados,
murieron setecientas ochenta y tres;
lo recuerdo como si hubiera sucedido ayer:
China demoró en cuarentena a quienes
retornaban de zonas infectadas.
En Estados Unidos se declararon los primeros casos.
En Europa los pilotos de vuelos internacionales
debían informar si trasladaban pasajeros con síntomas
antes de obtener el permiso de aterrizaje.
Corea del Sur, Singapur, Indonesia, Tailandia,
Japón y Filipinas, activaron scanners termales
y examinaban a todos aquellos que provenían de Norteamérica.
En México los afectados fueron veintisiete mil.
El virus se había extendido implacable por todo el planeta,
transmitiéndose de persona a persona.
Los científicos del mundo entero trabajaron en la elaboración de una vacuna.
El impacto fue devastador, nos enfrentábamos
a la peor bioterroristas de la historia: la Naturaleza.
Después llegó la guerra.

Las cosas no han cambiado mucho,
seguimos matándonos unos a otros…
ya no es por tierra, ni por petróleo, ni por agua;
es por carne,
alimento nunca tan preciado como en estos tiempos,
al menos por aquí.)

-¡Tenés que irte, Carlos!…
en caso de quedarte no hay más alternativa
que aceptar las condiciones impuestas por García.

 

de Siempre creí que los zombis eran los protagonistas de un subgénero del cine de terror clase B.

GERMÁN ARENS (Bahía Blanca, 1967). Ha publicado Pueblada (Ediciones en Danza, 2008), Versos de Gabino (El Suri Porfiado, 2009), Los Ojos del Cordero (El Suri Porfiado, 2010),  Antología 2007-2010 (Goles Rosas, 2010), En una nave comandada por Enrique unos pocos hombres abandonamos la Tierra (Vox — Ediciones Cinosargo, 2012 y 2013), Siempre creí que los zombis eran los protagonistas de un subgénero del cine de terror clase B (Vox – 2013), Sin más compañía que una linterna (Borde Perdido Editora, 2014) y Desiderio (Club Hem, 2015).