Björn Kuhligk – Cinco poemas [versiones de Daniel Bencomo]

BÓSFORO

Entre Asia y Europa brama
el sol, a la izquierda un bebedor de té,
a la derecha un videoturista, oh capitán
mi capitán, qué tenemos aquí

agua, nada más que agua, y casas
alzadas sobre el agua, lo soñé, que
la Osa Mayor en una pipa de agua
armaba dos chozas de basura

desde el tejado vemos de noche
las luces titilan, como hombres de mundo
salvajes o de planicie distinguimos
a las reses, arde el faro de la zozobra

para Achim Wagner

VACACIONES EN CANADÁ

En la luz última, los fusiles
en posición, yacíamos profundo
en el bosque, por detrás de nosotros
tres ciervos en la caja de la pick up rentada
la mirada de uno titubeaba en los binoculares
entonces escuchamos ramas quebrarse y
observamos, cómo desde un costado
un cerdo corría hacia nosotros, en la espalda
una flecha oscilante, de las de 20 dólares

 

EL ASENTAMIENTO SE PONE EN CAMINO

Éramos dos de los cinco edificios
una concentración de indigentes
lloriqueamos: dónde estuve en la noche
de viernes a lunes, queridos chicos
bebedores, y entonces: mi corazón latió
negro, rojo, cerveza, viajamos y
viajamos, el tatuador, que se tenía
por el Santo Padre, tenía
la soledad de una silla, viajamos
y viajamos y poco antes de la frontera danesa
fuimos detenidos, diablos,
cómo fuimos a parar ahí, nos quitamos
los sombreros y nos formamos
en un bar con forma de herradura

 

EL PUEBLO NATAL AFIRMA:

Ese que ya habíamos olvidado
era aquél que siempre
se hacía el duro, y al que también
habíamos olvidado, era aquel que
de súbito aparecía en la escalera
en atuendo de chef, que tenía al sol
por una luz de semáforo, lo que
también olvidamos era al niño
en disfraz de lisiado
y a nuestro lechón no del todo alemán
lo que nosotros, ya sabes,
tu incompleta alegría cuando
empezaste, bajo una luz miserable,
a cojear alrededor del rentero

 

IDEOLOGÍAS, CABALLEROS

Lo que ellas vivieron, han visto,
allá vuelan en pedazos los lugares, dos puños
y amor, un bastardo de sentimientos
qué se hace con él, y niños, sí
también niños, ahora se cierra
la calma entre cero y uno, el jardinero
clava la pala profundo, la maquinaria
gorjea, vi al azafrán ser
azafrán, los albañiles puestos hasta el techo,
los domadores con retraso, la ONU
una fruta podrida en el refri, por lo demás
interesante, la comunidad mundial
salud, un cerdo fulgurante
el niño sostiene que cada cremallera
tiene dos topes, uno va consigo mismo al acuario
junto a quien nada puede hacer al respecto,
vestido como un tractor desastrado
a acariciar a la carpa koi, what a pity

para Florian Voß

 

De La calma entre el cero y el uno (2015)

 


Björn Kuhligk (Berlín, 1975). Poeta, columnista y editor alemán. Además de numerosas apariciones en antologías y revistas, publicó las colecciones de poesía Es gibt hier keine Küstenstraßen (Aquí no hay rutas costeras, 2001), Am Ende kommen Touristen (Al final los turistas vienen, 2002), Großes Kino (Panorama general, 2005), Von der Oberfläche der Erde (En la superficie de la tierra, 2009) y Die Stille zwischen null und eins (La calma entre el cero y el uno, 2013). Su publicación más reciente es una colección de columnas: Großraumtaxi (Taxibús, 2014). Por su poesía recibió varias becas de trabajo, como de la Fundación Preußische Seehandlung en 2007 y en 2014, del Senado de Berlín en 2008 y 2015, y también de la Fundación Robert Bosch en 2015.

Daniel Bencomo (San Luis Potosí, 1980). Poeta y traductor mexicano. Sus libros de poesía más recientes son Lugar de Residencia (2010, Fondo Editorial Tierra Adentro), al cual le fue concedido el Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino 2010, y Alces, Rejkyavik (Magenta Libros-Conaculta, 2014). Como traductor de poesía ha publicado La calma entre el cero y el uno de Björn Kuhligk (Bonobos, 2015) y Canon previo a la huida de Tom Schulz (Cuadrivio, 2015). Ha sido becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) en la categoría Jóvenes Creadores durante los períodos 2010-2011 y 2012-2013. Este año publicó Espuma de bulldog (Luzzeta, 2016).